Las lluvias de los últimos días terminaron de poner en evidencia el pésimo estado de la ruta provincial 51, en el segmento entre las ciudades de Bahía Blanca y de Coronel Pringles.
Precisamente, en razón de una mayor fluidez del tramo hacia Bahía Blanca, en especial por la inclusión de las plazas turísticas de la comarca serrana luego de la pavimentación de los 21 kilómetros entre Frapal y Saldungaray, desde noviembre de 2004 hasta julio de 2007 se reasfaltaron 83 kilómetros de los 121 existentes entre la cabecera bahiense y Coronel Pringles.
De todos modos, resulta evidente que las tareas de mantenimiento y de conservación no se realizaron en su debido momento por parte de la firma contratada.
Tampoco existió un seguimiento --en tiempo y forma-- de la delegación regional de Vialidad Provincial, que es la responsable de mantener las condiciones mínimas de transitabilidad.
Detalles
El asfalto, y los sectores de cemento, ubicados sobre los puentes presentan dificultades de diverso índole.
En Bajo San José, entre los kilómetros 42,3 y 44,4 desde Bahía Blanca, presenta dos desniveles muy pronunciados. El único atenuante es que, en ambos sentidos de la calzada, se anuncia una velocidad máxima de 40 kilómetros.
Los pastos no están debidamente cortados (aunque cortos, respecto de otros tramos), y los guardrails aparecen debajo del mínimo expuesto de 63 centímetros (deben estar 87 centímetros bajo tierra, para un poste metálico de 1,5 metros) que se utiliza en los modelos viales estandarizados.
Los restantes puentes conllevan golpes. En tal sentido, el más notorio es el situado a 5 kilómetros de Pringles, a la altura de los arroyos Las Tunitas y El Diecisiete.
Con una distancia de alrededor de 12 metros entre ellos, en la calzada de dicho puente existen dos cortes. Los más precavidos, y conocedores de esas fracturas, pasan prácticamente a paso de hombre previa colocación de luces intermitentes. Todo hace prever que, en un lapso no mediato, se produzca una abertura más profunda y, por ende, una eventual imposibilidad de tránsito.
Las banquinas aquí están muy limitadas, al tiempo que la vegetación arbórea se está cerrando como una suerte de arcada sobre la ruta.
Los descalces se repiten en varios tramos. Los más notorios son a la altura del kilómetro 723, con una caída de 25 centímetros, y en la mayoría de las curvas ubicadas a 25/35 kilómetros de Coronel Pringles, en la zona denominada El Despeñadero.
El agua de lluvia de estos días ocupó estas canaletas, lo que, a la vista, hace imposible predecir la profundidad del descalce ante la ocasional bajada del tren delantero o tren trasero de un vehículo.
La ausencia de corte de pastos hace muy compleja, y peligrosa, la bajada a las banquinas. En muchos sectores, especialmente entre Bahía Blanca y Cabildo, es difícil distinguir la señalización vertical y, desde luego, no se aprecian los indicativos de alcantarillas y de mojones.
El reasfaltado se concluyó en 2007
-El tramo de 83 kilómetros de la ruta provincial 51, que nace en Bahía Blanca hacia Coronel Pringles, se repavimentó desde la rotonda a esa carretera hasta la zona donde se ubica el acceso a la localidad de El Divisorio.
-Los trabajos consistieron en un bacheo profundo, sellado de fisuras, el retiro de la capa superficial con una máquina especial (fresado) y la repavimentación.
-El resto del trayecto hasta Pringles, de unos 38 kilómetros, había sido repavimentado en 2000, por lo que se consideró que no necesitaba ser reparado.
-La repavimentación del tramo de 83 kilómetros fue financiada por el plan Caminos Provinciales, con fondos del Banco Mundial, y estuvo a cargo de una unión transitoria de empresas (UTE) integrada por las firmas Decavial SA y Vialco SA.
-La obra se inició en noviembre de 2004, con un plazo de 300 días que, luego, fue ampliado. Con demoras por múltiples motivos, se concluyó en julio de 2007.
-El presupuesto original era de 13,98 millones de pesos, pero posteriormente fue modificado por efecto de una redeterminación de precios y un cambio en el plan de obra, hasta llegar a un monto que superó los $ 21 millones.
-Durante el transcurso de la obra, Vialidad Provincial debió exigir una rectificación porque una parte de los trabajos se había hecho mal. Esto obligó a la UTE a fresar los cinco centímetros de carpeta que se habían hecho en varios tramos y construirlos de nuevo.
-La totalidad de la obra abarcó la repavimentación de 249 kilómetros que unen a Bahía Blanca con Olavarría, por un monto que superó, a fines de 2007, los 40 millones de pesos.
“La única solución es construir autovías”
Coincidencia en que la ruta provincial 51 no posee las condiciones adecuadas existe entre camioneros que la transitan con habitualidad. “Los puentes están muy golpeados y casi no existen banquinas. En días de lluvia como los que tuvimos, las falencias se hacen más notorias”, aseguró Mario Ferranti, de la ciudad cordobesa de Río III.
“Si bien el estado general no es malo (de la ruta), lo cierto es que se circula a mucha velocidad”, agregó el chofer, quien aguardaba, en la estación La Tacuarita de Pringles, que el agua permita ingresar las cosechadoras de trigo a los campos.
A cuestiones semejantes se refirió Raúl Ganido, de Carlos Casares.
“Es verdad que están mal los puentes, pero en casi todas las rutas del país sucede lo mismo. Acá la única solución es construir autovías, en especial en los sectores donde se traslada la producción hacia los puertos”, indicó el camionero.
“Otra de las dificultades es el ahuellamiento”, dijo, en tanto, Jorge Ferranti, también de Río III. “Los puentes están en malas condiciones y no hay banquinas. En verdad, no son datos menores para una ruta que, como dicen, se terminó de reasfaltar en 2007”, aseveró.
Antecedentes
Un total de 8 muertos se produjeron, en poco más de dos años a esta parte, en la ruta 51 entre Bahía Blanca y Coronel Pringles.
Se trata de seis accidentes, entre ellos el más importante acaecido el último martes 4, con el fallecimiento de tres personas tras un choque frontal de dos vehículos a escasos kilómetros de la cabecera bahiense. Fueron los casos de Mauro Gómez, Martín Cecchini y Florencia Cassagnet.
El 8 de septiembre de 2008 hubo una colisión entre dos automóviles, de la que, días después, falleció el ex diputado provincial Carlos Lemos. Sucedió a 40 kilómetros de Pringles.
El 22 de diciembre de 2008 murió Raquel Suárez, tras un vuelco de su vehículo (mordió la banquina) a la altura del kilómetro 686.
En otro accidente, el 15 de marzo de 2009 falleció Laura Elizabeth Paillán. Fue --en el kilómetro 696,5-- como consecuencia del vuelco de un camión cargado con frutas, que antes había chocado a un ómnibus de pasajeros.
El 18 de marzo de 2009 una vecina pringlense, Elida Elmira Peredo, se convirtió en otra víctima fatal. Fue a la altura del kilómetro 679, tras un choque con un camión.
El 25 del mismo mes de igual año, Francisca Esturo, de La Plata, falleció al volcar el automóvil que conducía su hijo. Fue en la zona de El Despeñadero, a 30 kilómetros de Pringles.
Al margen de los casos fatales, existieron, en el mismo lapso, 12 incidentes con más de 20 heridos de distinta consideración.
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