La nave había sido construida en 1955 y hace 30 años que no se le hacían reparaciones. Además, no estaba habilitada y tenía un excedente de 68 pasajeros. El presidente Medvédev dijo que “se habían pasado de la raya”.
Al menos 120 personas murieron, entre ellas 30 niños, cuando un viejo barco turístico, sobrecargado y sin habilitación, se hundió durante una tormenta en el río Volga, en Rusia. El crucero era “muy malo y viejo”, dijo Nikolái Chernov, uno de los supervivientes de la tragedia al diario Komsomólskaya Pravda sobre el Bulgaria, construido en 1955 en la ex Checoslovaquia. Además de que el navío “no estaba en condiciones adecuadas”, como aseguró ofuscado el presidente ruso Dmitri Medvédev, también llevaba un exceso de 68 pasajeros por sobre los permitidos.
El líder del Kremlin declaró un día de luto nacional por la tragedia y dijo: “El número de cascarones viejos que tenemos navegando en nuestras aguas se pasa de la raya.”
Según los medios rusos, el Bulgaria se hundió sorprendentemente rápido. Varios pasajeros entraron en pánico e intentaron subir a la cubierta principal y sacar a los niños que estaban en el salón de juego, pero las puertas estaban cerradas y las escotillas bloqueadas o soldadas.
La vetusta nave naufragó ante la mirada inmutable de los tripulantes de dos barcos que pasaban por el lugar y que no hicieron nada (ver recuadro). La tragedia ocurrió en un sector turístico del famoso río en la república rusa de Tatarstán, entre la capital Kazán y la ciudad de Bolgar, a 800 kilómetros al este de Moscú.
En el Bulgaria, que tenía capacidad para llevar un total de 140 personas, viajaban 208 personas (148 turistas, 35 tripulantes y 25 pasajeros que viajaban sin boletos), de las que sólo 80 han sido rescatadas con vida.
Aunque aún se desconocen los motivos la catástrofe, varios especialistas dijeron que el barco se hundió por deficiencias técnicas y no por las malas condiciones climáticas.
La portavoz de la Fiscalía General rusa que investiga la catástrofe, Marina Gridneva, explicó: “La embarcación estuvo operando durante 56 años, su última reparación completa se hizo hace 30 años y no tenía licencia para transportar pasajeros.” Gridneva agregó que “el barco también zarpó con el motor de babor inutilizado y cargó combustible sólo en sus tanques de la parte derecha, lo que lo hizo estar desnivelado casi cuatro grados.”
Testigos citados por el diario español El País dijeron que como el barco no tenía aire acondicionado, muchas de las ventanas que estaban muy cerca de la línea de flotación estaban abiertas y que por ellas pudo haber entrado agua debido al oleaje producido por el temporal.
El ministro ruso de Situaciones de Emergencia, Serghei Shoigu, informó que “luego de las inmersiones de 106 buzos en los restos del naufragio, a tres kilómetros de la costa y a 20 metros de profundidad, no hay prácticamente ninguna esperanza de encontrar sobrevivientes”.
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