En las elecciones presidenciales en Ucrania claramente hubo una derrota de las fuerzas prooccidentales. El ganador provisional en Kiev se llama Viktor Yanukovich y la victoria también le pertenece a Rusia.
La diferencia entre los rivales de los días de la revolución es grande, pero más pequeña de lo esperado: según los primeros pronósticos, Yanukovich recibió más del 30% de los votos, mientras que Timoshenko alcanzó un apoyo de alrededor del 25 por ciento. El actual presidente Viktor Yushchenko, impopular entre los votantes y peleado con Timoshenko, alcanzó poco más del cinco por ciento, tal como se esperaba.
Muchos de los votantes de los restantes 16 candidatos tendrán que elegir entre Timoshenko y Yanukovich el 7 de febrero. En las próximas tres semanas habrá probablemente una dura batalla. El país, dividido entre el occidente nacionalista y el este y sur de mayor población y de habla rusa, se enfrenta una vez más a una encrucijada electoral.
Timoshenko, cuyos compatriotas le atribuyen un "estilo político autoritario como el del jefe de gobierno ruso Vladimir Putin", quiere ingresar rápidamente a la Unión Europea (UE). Su rival Yanukovich destaca en cambio el "estatus (de país) no alineado". El líder opositor también está en contra de un ingreso a la OTAN. Para alegría de Rusia, quiere incorporar nuevamente el idioma de sus vecinos como lengua oficial. Y además podría negociar con Moscú la permanencia de la flota del mar Negro en la isla de Crimea más allá del año 2017. (DPA)

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