La segunda marcha para reclamar justicia por el joven de 23 años que se suicidó tras denunciar un abuso sexual convocó a casi un centenar de personas, entre ellas los padres de la víctima.
La segunda manifestación para reclamar justicia por Fernando Fuccila, el joven de 23 años que denunció que fue violado por tres compañeros de trabajo en instalaciones de la fábrica Cementos Avellaneda y posteriormente se quitó la vida, comenzó puntualmente este sábado a las 20:00 frente al Palacio San Martín.
Casi un centenar de personas participaron de la marcha alrededor de la plaza central, donde por primera vez estuvieron los padres de Fernando. Amigos, familiares y vecinos se solidarizaron con la familia y exhibieron carteles con los nombres de los acusados.
Fueron voceros ante los medios locales el padre del joven, Marcelo Fuccila, y la hermana de la víctima, Yanina, quien ratificó el sentido de la marcha y reiteró que su hermano “le había contado a Fernando Bugosen, el encargado que estaba donde trabajaba, acerca de las molestias que sus compañeros de trabajo le ocasionaban”.
Refiriéndose a Bugosen, señaló: “Lo único que digo es que si él hubiese cambiado de horario a mi hermano esto no hubiera pasado y él no hubiese tomado la decisión que tomó”.
Además, contó que hay personas que han pasado por la misma situación y que les están brindando apoyo, “porque no fue el único caso el de Fer, esto ya pasó y puede ser que haya sido en el mismo lugar”, aseguró.
Por otro lado el padre del joven fallecido, Marcelo Fuccila, explicó: “No queremos que esto quede en un caso olvidado como quedan en todas partes” y afirmó que, “Fernando contó todo, con lujo de detalles. Todo lo que se esta hablando es en base a la denuncia que hizo él. Las personas, todo lo que él comentó”.
“Nosotros queremos que la Justicia se encargue de estas personas y si no es así lo que no se paga en la Tierra, Dios se encarga en el cielo”, insinuó.
“Lo que le hicieron a Fernando fue el detonante para que tomara la decisión de quitarse la vida. Fernando estaba muy mal, él no se pudo recuperar nunca con lo que le pasó. Fernando le había dicho a mi padre que él se iba a suicidar porque no podía soportar que lo señalen en la calle y que digan “ese es el chico que violaron o cosas así”. Las personas que lo conocieron, los que trabajaron con él, los amigos sabían la clase de chico que era. Era bueno, no tenía maldad para nada. El encargado se va a dar cuenta de lo que hizo”, describió la hermana del joven.
“El encargado de la firma debió haber tomado una decisión drástica pero sin embargo es como que se jugó con la vida de él”, cuestionó.
Por último, apuntó directo contra la empresa, “tendría que haber tomado una medida, y nada más que eso; lo que pasó, pasó y a mí a Fernando no me lo van a devolver. Pero la empresa, el dueño, el encargado o la firma podrían haberlo evitado a esto”, recriminó.
La carta de la APDH
La APDH de Olavarría se expresó a través de una carta que fue leída antes de la marcha. A continuación se publica el contenido de la misma:
“Como Asamblea Permanente por los Derechos Humanos Delegación Olavarría y como ciudadanos y ciudadanas, repudiamos los actos de violación y abuso de cualquier índole y hacia cualquier persona. Estamos consternados y consternadas ante lo sucedido con Fernando y es por esto que llamamos a la justicia, a que no sólo investigue y resuelva la denuncia de violación y las posibles inculpaciones que pueden existir tras el suicidio de Fernando, sino también a que se expida a favor de la necesaria concientización en todos los ámbitos sociales en cuanto a prevención, atención y erradicación del abuso.
“Los abusos sexuales y de poder, el ejercicio de la violencia y la violación existen también porque la sociedad lo permite, ésas prácticas no son aisladas, sino que la vinculan la violencia institucional y social.
“Si miramos para otro lado, si no repudiamos fuertemente éstos hechos, si no exigimos justicia y no trabajamos por políticas públicas, instituciones que estén orientadas responsablemente hacia la sensibilización, la prevención, la atención y la erradicación de la violencia de género y la violencia sexual, tendremos cierta responsabilidad en la reproducción de éstas prácticas.
“Fernando fue una víctima de la inseguridad que genera una sociedad machista y permisiva, que considera que es posible ultrajar a una persona y someterla al capricho de otras. La víctima es Fernando, primero por sufrir acoso y no ser escuchado en sus reclamos, luego por la falta de contención institucional, como ya hemos dicho en otras oportunidades si las víctimas son cuestionadas o culpabilizadas, se sigue abusando de ellas y se las sigue violentando.
“Estamos aquí para pedir justicia por Fernando y para apoyar a su familia y amistades, como Asamblea Permanente por los Derechos Humanos también estamos aquí porque la atención, prevención y erradicación de la violencia sexual, también es un derecho. Si muertes como la de Fernando siguen existiendo es necesario revisar los mecanismos que existen para garantizar éste derecho. La violencia en cualquiera de sus formas y en cualquier ámbito es una cuestión social y es responsabilidad de todos y todas.
“Todas las personas tenemos derecho a vivir sin violencia, Justicia por Fernando”.
Comentá la nota