Los ruidos molestos generan cada vez más problemas vecinales

Los ruidos molestos generan cada vez más problemas vecinales
Fiestas los fines de semana. Celebraciones religiosas a diario. Vecinos que pasan sus tardes con música a todo volumen. Del otro lado, personas que quieren dormir, trabajar o simplemente disfrutar del silencio.

El de los ruidos molestos es un problema que motiva cada vez más situaciones entre vecinos del distrito: muchos de esos casos son canalizados a través del área de Mediación Comunitaria, dependiente de la Dirección de Defensa del Consumidor.

En 2013, el 38,6% de las mediaciones correspondieron a temas vecinales (siendo la mayor porción del total), y de esa cifra el 22,3% tuvo como causa a los ruidos molestos.

“Lo que para una persona representa una entrañable fiesta en compañía de sus amigos, para su vecino puede transformarse en motivo de insomnio y molestias, por ejemplo”, indican en el área, dirigida por María José Cozzani. En efecto, la música a volumen muy alto en cualquier horario del día, los equipos con parlantes potentes que cuando llega el verano emigran del interior de la casa al patio o jardín, son causas de reclamos que pueden llegar a transformarse en problemas entre vecinos.

“Esta perspectiva diferente y la incapacidad de ponerse en el lugar del otro pueden suscitar conflictos que, en ocasiones, acaban en los juzgados o en una tragedia”, acotan. Sin ir más lejos, aún resuena el caso (todavía impune) del vecino de La Lonja Gabriel Eiriz, asesinado el pasado 8 de octubre días después de que denunciara la organización de fiestas clandestinas en una quinta ubicada a metros de su casa.

Ruidosos

González, coordinadora de Mediación, expresó que “el de los ruidos molestos es uno de los temas más complicados que tenemos hoy en día. Aquí buscamos que las personas puedan ponerse en el lugar del otro, comprenderlo y poder sentir lo que le está pasando. No es una denuncia, por más que a veces lo tomen así: es el ofrecimiento de un espacio de diálogo con un mediador para tratar de encontrar una solución”.

A su vez, indicó que “la gente no sabe que hay normativas, que hay horarios de descanso incluso los fines de semana. Hay gente que trabaja, bebés que duermen, ancianos, personas enfermas o simplemente gente común que no quiere ruidos”. En este sentido, indicó que los ruidos deberían disminuirse de 14 a 16 y de 22 a 8.

El caso de las quintas ha proliferado en los últimos tiempos: “Se alquilan por pocos días –dijo González-, para hacer fiestas o pasar fines de semana con amigos, pero son pocos los inquilinos que hacen silencio. Esto afecta a las zonas de Del Viso y Manuel Alberti, sobre todo. No se suelen respetar los horarios de descanso y los vecinos de siempre empiezan a sentir que hay música fuerte a las 3 de la mañana…”.

No obstante, también, se recibieron reclamos por ensayos de murgas o de bandas de rock (sobre todo por el sonido de la batería); y lo mismo sucedió con muchos templos evangélicos “porque se acostumbra hablar por micrófono y cantar a alto volumen”.

Eso sí: el cambio no es fácil y las herramientas dependen en un gran porcentaje de la buena predisposición. “Cuesta mucho porque Mediación es un espacio voluntario –reconoce González-, el vecino no está obligado a venir y a veces cuesta explicarle a la persona señalada la necesidad de que venga a dialogar”.

SOS Vecinos

Las cuestiones vecinales de Mediación Comunitaria, también, incluyen motivos de convivencia (desde un perro que no para de ladrar hasta la “invasión” de las ramas de un árbol, por ejemplo) y medianería, cuando los reclamos tienen origen en casos como las construcciones multifamiliares linderas, como así también daños producidos por el vecino. En este sentido, la mediadora Susana Rigo afirma que “es impresionante ver cómo en el transcurso de la conversación la postura rígida con la que llegaron se va transformando y se llega a una solución”.

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Audiencias de mediación (con igual cantidad de legajos iniciados) se realizaron en Pilar durante 2013. En el 98 % de los casos se logró llegar a un acuerdo. Además, se tomaron 1.193 exposiciones civiles.

22,3%

De los asuntos vecinales atendidos por el área de Mediación Comunitaria están relacionados con los ruidos molestos. El porcentaje crece año tras año e involucra a todo tipo de personas e instituciones.

Un choque cultural

Por Mirta González*

Pilar se convirtió en una ciudad cosmopolita, incluyendo a comunidades en las que –por ejemplo- la música fuerte se toma como señal de festejo. A eso se suman personas de diversas edades, gente de otras generaciones que fueron formadas con normas de convivencia distintas.

Además, la explosión de las grandes edificaciones aumentó las cuestiones de medianería, por el contraste de tener un edificio de departamentos al lado de una casa. No es tan fácil asimilar que se perderá cierta privacidad: pasó en la zona céntrica pero también en la periferia, con los condominios, por los cambios que provoca el pasar a una convivencia multitudinaria.

Estas cuestiones vecinales tienen mucho que ver con los grandes cambios que experimentó Pilar en los últimos años, y requiere de las personas una gran flexibilidad.

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