"El Frente Cívico es eso, incapacidad para gobernar. Viene en declive, como se vio en la últimas elecciones".
El reflejo del edil delasotista, viene a colación de la crisis interna que desató la salida del hasta ayer secretario de Gobierno municipal, junto con 20 funcionarios más.
"Giacomino es un legado a la altura de Luis Juez", dijo en tono bravío el concejal que hasta ayer formaba un interbloque administrativo de 18 voluntades, donde participaba el giacominismo.
"No tenemos luces, no tenemos asfalto, no tenemos buenos dispensarios, no tenemos iluminación pública, no tenemos cloacas; eso es Giacomino", disparó el dirigente peronista.
Y en fórmula redundante dijo: "No tenemos obra pública, no tenemos colectivos. Pero lo que sí tenemos, son 5.000 empleados más en la Municipalidad que hacen de ella algo inmanejable; eso es Luis Juez".
Según la tesis Rufeil, la separación entre el intendente actual y su antecesor sólo responde a una cuestión personal, no de metodología ni capacidad de gestión.
"La peor herencia de Juez es Giacomino. El Frente Cívico es eso, incapacidad para gobernar, sumado a discurso de honestidad falaz, que ya viene en declive, como se vio en las últimas elecciones. La verdad es que la diferencia entre Juez y Giacomino es nula, sólo los separa una cuestión personal. Si tuvieran margen, se amigarían, pero ya están quemados socialmente", finalizó.
Cuentas: destino incierto
Se aprobó ayer una iniciativa de Rufeil para conocer el destino de diferentes cuentas especiales del municipio, cuyo destino fue modificado transitoriamente.
Según la hipótesis del delasotista, esos fondos podrían haber sido utilizados directamente para pagar sueldos. "Habrá que ver si toda la plata no fue a Rentas Generales", dijo el concejal.


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