Las ruedas de hierro que promocionó y entregó el intendente Francisco Torroba a los productores de ladrillos en la ciudad no les sirven. Por eso los propietarios de los hornos locales siguen utilizando los caballos para hacer la mezcla del barro.
De acuerdo con lo que trascendió ayer, los problemas son dos: por un lado los hierros no serían resistentes y, por el otro, algunos ladrilleros no cuentan con tractores para poder ponerlas en movimiento.

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