El empresario espontáneo Rudy Ulloa Igor, cultivado y crecido al calor de los dineros públicos y de la pauta oficial, viene con caja desmejorada desde hace un tiempo y eso se nota en el achique que está haciendo en sus medios de comunicación. Por este motivo y debido a los despidos que mensualmente realiza, el Sindicato de Prensa, revivido a través de una intervención normalizadora, lo denunció públicamente de no cumplir el CCT y le pide a la Secretaría de Trabajo que actúe con todo rigor.
En otro pasaje del comunicado, ataca a la falta de idoneidad de Ulloa como empresario de prensa y expresa “el Sipren exige al dueño del multimedios aludido, Rudy Ulloa, asumir la responsabilidad y el compromiso que requiere la titularidad de un medio de comunicación, tanto frente a los trabajadores como ante la comunidad a la que pretende informar. Durante distintos períodos de la historia y en todo el país, el gremio de prensa ha sufrido las consecuencias de aventuras editoriales encaradas por empresarios advenedizos que poco y nada conocen del noble oficio periodístico, consideran a la información como una mercancía y utilizan los medios que administran para satisfacer exclusivamente sus mezquinos intereses personales y económicos”.
En el último tramo de la nota, el Sipren afirma “También denunciamos la violación por parte de “El Periódico Austral” de las más elementales normas laborales y la legislación específica de la actividad periodística, establecida en la ley 12908, Estatuto del Periodista Profesional, y los convenios colectivos de ella derivados” y finalmente hace un llamado tanto al a empresa como a las autoridades, señalando “Intimamos a la empresa a garantizar la estabilidad de sus trabajadores y cumplir con las normas laborales, así como exigimos a las autoridades de la Secretaría de Trabajo de la provincia actuar con todo el rigor que la ley permite a fin de impedir nuevos despidos y garantizar la estabilidad y correcto encuadramiento de los empleados de Ulloa, propietario además de una productora de contenidos audiovisuales y la radio del Carmen”.
Recordemos que después de acaecida la muerte de Néstor Kirchner, Ulloa sufrió el fuerte impacto de verse limitado en el acceso a la pauta oficial. Si bien siguió recibiendo dineros, especialmente del orden nacional, el flujo inmenso que obtuvo hasta 2011, se vio recortado significativamente, lo que obligó al ex chofer, buscar otros horizontes y dejó de surfear en la comunicación, abriendo un supermercado denominado “Super comunitario”, el cual no ha estado exento de problemas, despidos, conflictos con el personal y hace pocos días, problemas con el encuadramiento de sus choferes, al sindicato de camioneros de Santa Cruz.
Rudy Ulloa Igor es la prueba palpable de que los medios oficialistas, solo creados para lavar pauta oficial, no pueden sostenerse en tiempos de crisis. Actualmente Ulloa y su esposa Jessica Uliarte, sostienen la productora Cielo Producciones, los contenidos de Canal 2 y 10, una FM y El Periódico, éste último, solo en formato web. Sin embargo, lejos están los tiempos en que Néstor Kirchner creía que con ellos podía modificar la opinión de los parroquianos. Siempre lucieron obsoletos y parte de un programa de propaganda K, pero en este momento son prácticamente inexistentes. Esto trae aparejado una baja sensible en la pauta y como éste es el único elemento de sostén, las puertas comienzan a cerrarse y quienes finalmente pagan la fiesta, son los empleados que trabajan en cada uno de esos medios.
Este problema no es nuevo, pero Santa Cruz carecía de un gremio de prensa representativo que lo denunciara, ya que el Sipren era solo un sello de goma manejado por la FATPREN a cuyo frente estaba Gustavo Granero, un militante K que fue denunciado por OPI de sostenerse en el sindicato mediante un esquema de corrupción que, luego de ventilado, le hizo perder la última elección en la Fatpren, cuya nueva comisión ordenó la normalización del gremio local y la investigación de los ilícitos que Granero pudiera haber cometido.

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