El vocal de la Suprema Corte advirtió en Córdoba sobre “la cultura de la litigiosidad” y la subjetividad en el tratamiento de causas. Dijo que es incompatible el pedido de justicia con planear maniobras procesales dilatorias.
El vocal de la Corte Suprema de la Nación, Horacio Rosatti, abordó en Córdoba el problema de los tiempos en la Justicia, la percepción ciudadana sobre la desigualdad en el tratamiento de las causas y la judicialización de la vida social.
Lo hizo en el marco de la quinta edición de la Jornada de Ética y Transparencia “Valores fundamentales para el desarrollo sustentable”, organizada en conjunto por la Universidad Católica de Córdoba, la delegación local de AmCham Argentina y la Fundación Mediterránea,
El magistrado señaló que la Corte Suprema argentina firma un promedio de 10 mil sentencias por año, lo que evidencia la cultura litigiosa. En comparación con la Corte de Estados Unidos, esta se expide sólo sobre un centenar de causas al año.
“Tal vez los abogados deban comprender que no pueden reclamar justicia cuando muchas veces plantean maniobras dilatorias para que los casos vayan más despacio. No todas las cuestiones pueden ser judicializadas. Siempre vamos a encontrar un artículo y un inciso para encuadrar una conducta, pero muchas veces esa no es la solución. Si entendiéramos como sociedad que el proceso judicial es la última y no la primera de las instancias, funcionaríamos mucho mejor”, dijo Rosatti.

Comentá la nota