El conflicto en las terminales portuarias ubicadas al norte de Rosario, una zona por la que se embarca casi 60% de los granos del país, continúa sin destrabarse al quedar congeladas las negociaciones para recomponer las tarifas de estibaje. La exigencia enfrenta a las empresas exportadoras y a la cooperativa que nuclea a los trabajadores del sector, que mantienen desde el domingo ocho terminales bloqueadas.
Las empresas ofertan un aumento del 40% en pesos para 2010. Juárez rechazó hablar de números porque dijo que "no es serio" revelar acuerdos a través de la prensa. Se trata de un hombre clave en el conflicto ya que cumple un doble rol: es el titular de la cooperativa y está al frente del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (Supa).
El empresario y gremialista reveló a este diario que recibió ayer un llamado de Hugo Moyano. En el contacto, el líder de la CGT le expresó, de acuerdo a Juárez, "el total apoyo" por las medidas adoptadas en el conflicto.
Sin embargo, camioneros que esperan para descargar y que no pueden hacerlo por los bloqueos, encabezaron ayer sus propios cortes en zonas cercanas a las terminales portuarias impidiendo el paso de automóvil particulares. La intervención policial permitió reordenar el tránsito.
Más allá del malestar de los trabajadores, la alianza entre portuarios, camioneros y aceiteros parece sólida. Lo marca la creación de la Unión de Trabajadores de la Actividad Agroindustrial, del Transporte, la Estiba de Puerto y Antepuertos, bendecida por Moyano.
La Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA) también respaldó ayer el paro y lanzó una advertencia a los empresarios al plantear que, de no existir acuerdo, "se realizarán medidas de acción directa solidarias" en distintos puertos.
A pocos días de que comience a descargarse la cosecha gruesa, permanecen sin operar por los bloqueos Cargil, Aceitera General Deheza, Dreyfus, Nidera, Terminal 6, Bunge, Toepfer y Minera Alumbrera


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