A pesar de las reiteradas promesas, la nueva sala de diálisis del Hospital Provincial del Centenario sigue cerrada.
Lo concreto es que la flamante sala de diálisis que inauguró el gobernador Hermes Binner en febrero de este año, sigue con las puertas cerradas. Los inconvenientes parecen no tener fin, y a esta altura ya nadie arriesga una fecha en la que se podría poner en marcha el nuevo servicio.
La inversión de 2.190.000 pesos que se hizo por parte del gobierno provincial y de particulares que donaron dinero, todavía no dio frutos. Igualmente, el jefe del servicio de Hemodiálisis, Claudio Mascheroni, aseguró que los pacientes se siguen atendiendo "muy bien" en la antigua sala.
Cuando se iba a realizar la apertura oficial, el 25 de mayo, el acto se vio frustrado porque había problemas en el subsuelo, que se inundaba por la lluvia. No se había calculado que el nivel del jardín estaba más alto. En ese momento, las autoridades del hospital afirmaron que a fin mayo, el problema estaría solucionado.
En ese momento se hicieron canaletas y se sacaron 100 metros cúbicos de tierra del jardín para evitar que cuando lloviera el agua inundara el subsuelo. Pero ahora, mientras se intenta poner a punto la sala, aparecieron nuevos inconvenientes. Advirtieron que había ciertas cuestiones que al parecer no estaban previstas, como la capacidad de desagüe de un servicio que por sus características de funcionamiento, descarta 5 mil litros de agua por hora.
Desagote. En estos días se realizaron las pruebas y comprobaron que al arrojar semejante volumen de líquido de una vez, los desagües se sobrecargan y no dan abasto para tanta cantidad de agua. Tanto la directora del hospital como el jefe de servicio destacaron que son "cuestiones técnicas que hay que probar" (ver aparte).
Mascheroni explicó que "la velocidad de desagote no es la adecuada y existe la posibilidad de que al arrojar tanta agua se produzcan problemas mayores en otros lugares". El inconveniente surgió porque la nueva sala ampliará el servicio más del doble, un 60 por ciento, con lo cual la cantidad de líquido de descarte aumentará en esa proporción.
Bruno explicó que se encontraron cámaras de drenaje en la Facultad de Bioquímica que están tapadas. "Están trabajando para destapar esa zona. Son pruebas que se tenían que hacer con las máquinas en funcionamiento", señaló.
La directiva adjudicó el problema a la antigua estructura hospitalaria, que despierta sorpresas a cada paso. De hecho, uno de los médicos del servicio deslizó que "todo se construyó sobre una vieja estructura".
Por su parte, la directora del Centenario fue lapidaria. "Ya no estimo fechas de apertura", dijo Bruno y recalcó que se trata de cuestiones técnicas. "Tal vez haya que hacer un by pass (una cámara alternativa) pero todavía tenemos que ver el informe técnico".
En cuanto a la atención de los pacientes, el jefe del servicio subrayó que "se está trabajando con normalidad y ni siquiera hay que derivar gente a dializarse al ámbito privado".

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