"Un pedido de aumento del boleto ni siquiera pasaría las comisiones de Presupuesto y Servicios Públicos". Categórico, el concejal del ARI Oscar Greppi se comprometió a no dar su voto para recomponer el desequilibrio financiero del sistema de colectivos a través de un incremento tarifario. La definición complica aún más la estrategia del oficialismo de juntar voluntades ante un nuevo estudio de costos que para febrero se mantiene en 2,10 pesos.
"Rosario necesita 70 millones de pesos al año para equilibrar las cuentas", reveló ayer el titular de Transporte santafesino, Alejandro Boggiano.
Los costos operativos en el sistema local de colectivos parecen haberse estacionado en los 2,10 pesos. Desde agosto, el Ente de Transporte de Rosario (ETR) viene registrando un costo tarifario neto que marca un desfasaje constante de 50 centavos entre el costo "técnico" del boleto y el 1,60 peso que pagan los rosarinos a bordo de las unidades. Esa brecha ya acumuló un rojo de 7 meses.
Sin un voto. Ante este panorama, la opción de enviar un mensaje al Concejo para ajustar el desequilibrio con un incremento de la tarifa no resultaría efectiva. Ayer, Greppi se encargó de remarcar que "el ARI no votará un aumento de boleto y menos aún si no existen beneficios para el usuario. Más allá de los parches que se pretendan colocar, nosotros tenemos una propuesta de crear un fondo para el transporte con lo que se recauda por derecho de registro e inspección al casino", resumió el edil.
La postura del ARI resulta estratégica a la hora de los votos en las comisiones. Es que Greppi integra la de Servicios Públicos y la de Presupuesto y su firma en un mensaje volcaría la balanza para un lado u otro. "Tenemos independencia de criterio en un conjunto de partidos políticos con expresión parlamentaria. Funcionamos como interbloque y no como una parte del bloque socialista", subrayó Greppi.
Otra vez a la Nación. Boggiano, en tanto, adelantó que esta semana el Cimop se reunirá con Schiavi para exponerle la realidad de cada provincia respecto del transporte.
El funcionario santafesino anticipó que solicitará la inclusión dentro de los subsidios de las líneas que recorren más de 60 kilómetros. También pedirá restablecer los cupos de gasoil subsidiado para la media distancia (se les redujo el 30 por ciento) "y un fuerte refuerzo de no menos del 40 por ciento en los montos que reciben los colectivos urbanos e interurbanos".
Precisó que "Rosario debería recibir unos 70 millones de pesos anuales del gobierno nacional" y justificó su cálculo al indicar que "por cada 100 pesos que en Santa Fe se recaudan por el impuesto al gasoil, en subsidios regresan sólo 36 pesos".
En la agenda de los puntos a debatir con Schiavi figura un viejo reclamo que ha tenido al municipio rosarino golpeando las puertas de los despachos nacionales. Lo que se pretende es contar con un régimen de compensación cada vez que se produce un ajuste salarial de los choferes.
Asimetrías. Los datos oficiales reflejan las asimetrías en la distribución. Mientras un colectivo rosarino recibe 9.400 pesos en compensaciones desde la Nación, a cada ómnibus porteño le tocan 16 mil y a uno bonaerense le llegan 14 mil pesos.
Diez puntos
Hoy, a las 8.30 en el Concejo Municipal, el concejal radical Jorge Boasso lanzará su plan de 10 puntos para enfrentar la crisis del transporte. Entre las iniciativas se destaca la implementación de una tarjeta de colectivo más barata para los trabajadores, con precio diferencial y que contenga los viajes al destino laboral.
$2,074 es el costo tarifario neto que el ente de transporte calculó en febrero para el boleto.

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