La nueva indumentaria para la temporada de otoño-invierno llegó con una fuerte suba. Los incrementos de los insumos importados y de los gastos fijos, principales causas del alza de los precios.
Desde el sector, atribuyen los aumentos al encarecimiento de la materia prima, los salarios y también mencionan los gastos operativos, como alquileres de locales y servicios. “Los insumos aumentaron más que el producto terminado”, asegura Victor Hugo Benyakar, presidente de la Cámara Argentina de Ropa de Bebés y Niños.
Los mayores aumentos se dan en los segmentos de primera línea, del 22% al 25% . Incluso cuando muchos productores acopiaron materiales el año pasado, manejan las subas según el segmento al que pretenden apuntar. Pero en los sectores medios bajos, ante la competencia desleal de las ferias, como La Salada, no se puede aumentar más de un 10%”, señala Vicente Lourenzo, directivo de CAME.
Otros empresarios textiles, en tanto, dicen que algunas prendas de primera marca llegan a trepar al 30% , para acompañar la expectativa inflacionaria. Y están también los que aseguran que los aumentos no son “tan descomunales”.
El calor no se va y se vende más
Por el “veranito otoñal”, con temperaturas que rozarán los 30° hasta fines de abril, la nueva temporada todavía convive con la liquidación del verano. Por eso, a pesar de las subas, la cantidad de unidades vendidas creció 9,4% en marzo respecto del mismo mes de 2010, según la CAME.
Desde esa entidad, Vicente Lourenzo, dice: “Hay un consumo sostenido en general, y la ropa es uno de los rubros más beneficiados, así como fue uno de los más perjudicados en la crisis de 2008-2009. En época de consumo en alza, la gente tiende a comprarse un buen saco, pantalón o vestido”.
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