Los precios de las prendas varían según el tipo, marca, calidad, diseño y el local que las tenga en venta.
A pesar de que los inusuales días cálidos por ahora persisten en quedarse en pleno otoño, las vidrieras de los negocios de ropa exhiben desde hace al menos un mes, prendas invernales que según los cálculos de los comerciantes llegaron a las vidrieras con un incremento promedio superior al 20 por ciento. Una cifra sólo aproximativa ya que la gran variedad de vestimenta ofertada hace que las subas de precios varíen de acuerdo al tipo de producto, marca, calidad, diseño y local donde se adquiera. Según explicó Antonio Azor, gerente de una reconocida tienda de la ciudad ubicada en el cruce de Junín y San Martín, las subas llegaron hasta tocar un techo del 25 por ciento. "Los aumentos de la ropa de temporada de invierno fueron generalizados, como también en las frazadas y acolchados", señaló el responsable del local y aseguró que los productos de algodón -los más buscados para aplacar el frío- registraron una variación interanual del 20 por ciento.
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