Uno de los jueces que absolvió a los 13 imputados por la desaparición de Marita Verón, y que enfrenta un proceso de Juicio Político explica lo que, a su entender, son los motivos verdaderos del proceso de destitución
Romero Lascano cuestionó la constitucionalidad del Jurado de Enjuiciamiento que investigará su accionar, por estar compuesto por dos miembros del Consejo Asesor de la Magistratura, hecho que la Constitución específicamente prohíbe. Sin embargo, un fallo de la Corte Suprema de Justicia lo declaró constitucional y el proceso sigue su curso.
El Magistrado, en diálogo con , analiza el proceso en su conjunto, comenzando por una ponderación política del momento en el que ocurre.
- ¿Este proceso de juicio político es una movida electoral del gobierno?
Romero Lascano - Yo no puedo asegurar si es electoral o no. Es una decisión tomada en diciembre, una promesa publicada en los diarios del señor Gobernador de que iba a hacer lo que la señora (Susana) Trimarco le pidiera. La señora, según lo publicado, le pidió la cabeza del Ministro de Seguridad de entonces, el doctor (Mario) López Herrera, que fue destituido. También subsidios, que se otorgaron, y fueron publicados ampliamente, incluso por el Boletín Oficial. Pero, específicamente, la señora Trimarco en el mismo momento del fallo absolutorio dijo que iba a pedir la destitución de los jueces, porque habían ‘sido comprados’. Eso se está cumpliendo. Obviamente que al tener elecciones en octubre, y ya estamos en el período electoral, esto pasa a ser un fenómeno inevitablemente electoral.
- ¿Concretamente de qué se los acusa?
Romero Lascano - La señora Trimarco lo explicitó, y el Secretario de Justicia también, en una conferencia sobre Justicia Legítima: el deseo de la Presidenta era una condena a los culpables. También lo explicitó antes la Ministra de Seguridad, Nilda Garré, dijo que quería una sentencia ‘ejemplar’. No hay que perder de vista que la señora Trimarco ha sido o es funcionaria del Ministerio de Seguridad de la Nación, y que opera en coordinación con esa cartera. La señora Trimarco quiere la condena de los acusados ¿Por qué lo quiere? No sé, ella tendrá sus propias convicciones, quizás piensa que son culpables. No lo sé, no entro a indagar las convicciones de las personas. Ella dijo que la razón por la que el Tribunal absolvió es porque ‘se compraron los jueces’. Mi respuesta fue el ejercicio una acción muy poco usada, que consiste en que, cuando un juez es acusado provoca su propia investigación. Es lo que hice cuando en diciembre presenté mis cuentas bancarias, Veraz, y declaraciones juradas y una auditoría Finalmente se dictaminó que no había denuncia, no había nada sobre esas acusaciones. Por lo tanto, considero que ese tema está cerrado, pero si hubiera cualquier otro comentario sobre el asunto, me volveré a presentar pidiendo que me investiguen. Esto crea un precedente: un juez que se pone a disposición para que se lo investigue.
- ¿Iniciaría un juicio contra Susana Trimarco si vuelve a afirmar que usted cobró dinero?
Romero Lascano - Cuando existen este tipo de declaraciones, me pongo a disposición de la Justicia y pido que me investiguen. Es lo que hice y, de repetirse esta situación, es lo que voy a hacer.
- ¿O sea que queda descartado el juicio a Trimarco?
Romero Lascano - Yo en este momento no descarto nada en mi vida, simplemente digo lo que estoy haciendo.
- ¿Si no hay acusación por ‘compra de jueces’ de qué se los acusa?
Romero Lascano -Otra hipótesis que podría justificar esto sería que no me dé el coeficiente, y que de verdad esto me exceda. A ello lo que puedo contestar es que soy profesor titular en tres universidades por concurso. Además, fui becado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, luego por el Gobierno de Polonia, donde obtuve el diploma en la escuela central de la Escuela de Planificación y Estadísticas de Varsovia. Cursé el primer año de doctorado en La Sorbona en Sociología Política, y fui Research Student en la London School of Economics de la Universidad de Londres. Por último, revalidé mi título en España e Inglaterra, países donde ejercí. Estuve 20 años en Europa, fui miembro de tres estudios importantes, y volví en el año 1993 como socio del estudio más grande de Escocia.
- Ya que estamos hablando de su pasado ¿Militó alguna vez en política?
Romero Lascano -Cuando era estudiante tuve participación activa en el Humanismo, en el Centro de Estudiantes de Derecho. Tuve un activo rol en el Tucumanazo, contra Onganía. Ya recibido, colaboré con la liberación de estudiantes. También participé de la Democracia Cristiana. A mi regreso experimenté un año en el Partido Peronista de Yerba Buena, fui candidato a Concejal, pero cerré las puertas a la política porque mi destino es el Derecho.
- ¿Cómo debe ser un juez respecto a sus opiniones políticas?
Romero Lascano -Los límites de los jueces están dados por la Constitución Nacional y los tratados. El juez debe desempeñarse dentro de su letra y espíritu. Uno podrá pensar lo que quiera hacia la izquierda o derecha, pero la guía siempre es la Constitución.
El juicio por la desaparición de Marita Verón se basó en pruebas testimoniales. Los principales cuestionamientos al fallo obedecen a que los jueces no creyeron, o no les parecieron suficientemente convincentes las declaraciones de las ocho testigos que dijeron haber visto a Marita en un prostíbulo de La Rioja, propiedad de algunos de los imputados.
- El Derecho no es una ciencia exacta, tiene zonas liberadas a la subjetividad de los jueces. ¿Cómo opera la subjetividad de un juez a la hora de fallar?
Romero Lascano - Hay una evolución en toda sociedad. En este momento se están debatiendo los derechos del imputado, y en ciertos delitos, los derechos de los testigos y de las víctimas a no ser revictimizados. Hay otras ramas del Derecho donde no se ha resuelto esto adecuadamente, entonces los fallos de la Corte Suprema son la guía. El Derecho se va adaptando a esos cambios.
- ¿Hay dentro del Poder Judicial de Tucumán hay funcionarios alperovichistas y otros que se considera independientes?
Romero Lascano - No sé qué es el ‘modelo alperovichista’, eso sería todo un tema. Yo creo que dentro del Poder Judicial cada uno tiene su opinión sobre cada tema. No, no veo esa dicotomía. Sí creo firmemente en los concursos para acceder a los cargos de Magistrados y empleados del Poder Judicial, que debería extenderse a los otros poderes.
- ¿A qué atribuye el fallo que declara constitucional la conformación del Jurado de Enjuiciamiento que los va a investigar?
Romero Lascano -Yo debo respetar el criterio de la Corte. Sin embargo, eso no significa que yo no vuelva a reafirmar, convencido, que este jurado es inconstitucional en varios aspectos.
- Usted dijo que Alperovich accedió al pedido de Susana Trimarco de obtener ‘la cabeza de los jueces’, pero en este fallo, quien está dando este paso es el Poder Judicial, la Corte.
Romero Lascano -La primera que dio el paso fue la señora Trimarco, el segundo paso, la Comisión de Juicio Político de la Legislatura, y yo cuestiono como inconstitucional la acción de la Comisión. No respetó el debido proceso legal. Para puntualizar, entre otras cosas, yo pedí al doctor Sisto Terán declarar, pero en dos oportunidades, me dijeron que no, que no era necesario que yo declare. Yo sostengo que la oportunidad del acusado en todo proceso legal es el puntapié inicial de todo proceso. Ahora, cualquiera me puede decir que yo veo muchas inconstitucionalidades, y yo respondo que sí, que las veo. Porque cuando se reforma la Constitución de la Provincia se le dio demasiadas atribuciones al Poder Ejecutivo, que derivó en una gradual acumulación de poder. También ocurrió a nivel nacional. No lo digo yo, los diarios lo dicen: la Legislatura se convirtió en una escribanía, cuando la esencia de ese cuerpo es el debate. Es lo que hizo famoso al Congreso de la Nación, es la esencia de la república, y de la democracia. La República tiene un corazón ético. Tres poderes que se controlan y delimitan entre sí. En la medida en que un poder trata de perdurar y prevalecer sobre el otro, es inconstitucional.
- Yendo al fallo que absolvió a los imputados en el juicio de Marita Verón…
Romero Lascano -Le facilito la pregunta, si yo tuviera que fallar nuevamente, lo haría en igual sentido.
- ¿Usted tiene la profunda convicción de que estas personas son inocentes, o en realidad lo que tiene son dudas sobre su culpabilidad?
Romero Lascano -Toda persona goza de la presunción de inocencia. En mi criterio, y con respecto a los imputados tucumanos, no he tenido elementos que me hagan pensar que debía sostenerse la acusación de ‘desaparición forzosa de Marita Verón y privación ilegítima de la libertad con fines de prostitución’. En cuanto a los riojanos, si bien es cierto que había varias personas que dijeron haber visto a alguien parecido a Marita, no he tenido la íntima certeza de que efectivamente ella estuvo en La Rioja. No estoy diciendo que no estuvo en la Rioja, estoy diciendo que en este juicio yo no tuve los elementos que me dijeran ‘esto fue así’. Si yo decía que eran culpables, estaba diciendo que Martita estuvo en La Rioja, significaba que no estuvo en Paraguay, en Tucumán o en Córdoba, y se cierran las demás líneas investigativas. Por lo tanto, ha quedado abierta la posibilidad de investigación. Y ahí es donde yo hago una pregunta ¿Quién está investigando el paradero de Marita Verón, dónde está?
- Cuando usted dice que quedó todo abierto, hay algo que quedó absolutamente cerrado, y es la posibilidad de juzgar a estos imputados por este delito. Usted ya los declaró inocentes.
Romero Lascano -Nosotros mandamos a las Fiscalías de La Rioja las actuaciones que podrían indicar que otros delitos se podrían haber cometido, que se pueden investigar, imputar y condenar.
- Pero no éste
Romero Lascano -Sí, la Corte lo está juzgando, la nuestra no es la última palabra. Ellos siempre tienen una apelación. La Corte tiene libertad para decidir si los condena. Nosotros no hemos cerrado la puerta de nada.
Romero Lascano opinó sobre un artículo publicado por que sostenía que el fallo absolutorio “implicó un retroceso serio en la lucha contra la trata de personas. Las testigos, que vinieron del tormento de ser drogadas, golpeadas y violadas durante años, no tienen forma humana de volver a creer en un sistema que dice luchar por ellas. Están aterradas, no quieren dar testimonio, sus captores están libres y ellas libradas a la suerte que siempre corrieron: sobrevivir como sea, mantenerse con vida, quien sabe ya para qué, con el espíritu golpeado. El juicio emblema, el que iba a hacer historia, el que iba a marcar un antes y un después en la toma de conciencia sobre el tercer negocio ilegal más rentable del mundo, les dio la espalda. El daño que produjo el fallo es inmenso”.
- ¿Está de acuerdo con estas observaciones?
Romero Lascano -No, porque en primer lugar este no era un juicio sobre trata de personas. De lo que se trataba era de investigar cuál fue el destino de María de los Ángeles Verón, porque ni siquiera ese fue el final de la historia. La historia no responde dónde está Marita. Yo comparto un informe del año 2006 de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, que consta en el expediente, y que sostiene que esto excedía a la provincia y a la Policía de Tucumán, que no estaba llegando a ningún lado la investigación, y que debía ser una cuestión federal.
- ¿Va a llegar a la Corte Suprema de la Nación?
Romero Lascano -Sí. Voy a seguir, de acuerdo a mi conciencia y de acuerdo a derecho. Voy a tomar todas medidas que crea conducentes para la defensa del buen nombre mío, de mi familia y del Poder Judicial. Voy a probar, y ya lo he probado, que es posible que haya jueces honestos. Veremos si la Corte está de acuerdo, esa cuestión sigue abierta y tramitándose.


Comentá la nota