Romero insiste en que es un perseguido y pretende auditar los medios no afines

Romero insiste en que es un perseguido y pretende auditar los medios no afines

En su estrategia para evitar el asedio judicial, el ex gobernador Juan Carlos Romero, ordenó a su abogado defensor, Oscar Pedro Guillén, que lo presente como una víctima del acoso periodístico de algunos medios locales, hipótesis que, como era de esperar, nadie creyó en la ciudad judicial.

Molesto por ello, Romero insistió en sus últimos tres planteos con esta teoría, pero en todos los casos, la Justicia rechazó la  hipótesis. 

Ayer, su abogado salió al cruce públicamente de las resoluciones que lo dieron como perdedor en sus últimas presentaciones. En una entrevista con el periodista Héctor Alí de FM Aries, Guillén volvió a insistir con lo ordenado por su jefe, quien busca que los jueces lo vean como una víctima de una extraña conspiración mediática y política que se armó para impedir su reelección como gobernador de la provincia.

Eje central

En los tres recursos legales presentados para evitar que Romero sea indagado, Guillén planteó como eje central de sus argumentos esta teoría e incluso, y sin ningún reparo, solicitó a la Justicia, tanto en las presentaciones hechas ante el ex Juzgado de Transición 3 como ante la Sala I del Tribunal de Impugnación, una serie de pericias para comprobar su original hipótesis.

Guillén ofreció como prueba un acta notarial y ejemplares de las publicaciones en la que el ex gobernador es aludido, mientras que por otra parte requirió se designe a un perito en informática para que determine la cantidad y calidad de las publicaciones de medios gráficos, portales y diarios digitales que se han referido a Romero.

También solicitó que se exija informes al Ministerio de Hacienda y a la Secretaría de Prensa respecto a la distribución de la pauta publicitaria y que peritos contables revisen la documentación de todos los medios locales para determinar el origen de sus ingresos.

Al analizar los planteos, tanto el ex juez de Transición 3, José María Alvarado Solá, como los jueces de la Sala I del Tribunal de Impugnación, Adolfo Figueroa, Abel Fleming y Luciano Martini, rechazaron de plano las pretensiones de Romero por tratarse de cuestiones ajenas al eje central de la causa: su reticencia a prestar declaración indagatoria.

Pretensiones 

En sus explicaciones ante la radio de Mario Peña, Guillén evitó referirse a las pretensiones de su cliente de convertirse de pronto en el “auditor” de los medios de difusión de la provincia, pues sus reclamos para que la Justicia disponga pedido de informes y designe peritos contables para examinar los ingresos de los medios locales, tenían la única intención de poner al ex gobernador como “supervisor” de lo que se debe informar o manifestar públicamente.

Inauditas

En la ciudad judicial, no repararon en calificar como inauditas las pretensiones de Romero, tanto de que los jueces lo consideren víctima del acoso periodístico como de darle curso a sus pedidos con respecto al resto de los medios.

Los pedidos de Romero no sólo pretendían poner al ex gobernador y sus medios como “auditores” de la labor periodística en la provincia, sino principalmente buscaban afectar la libertad de expresión, la cual se trata de una garantía constitucional.

Además, dijeron fuentes del Poder Judicial, lo que Romero pretendía con esta clase de pedidos era obtener los elementos necesarios para iniciar luego una “caza de brujas” sobre todos los medios que considere no afín a sus pretensiones, tanto mediáticas como políticas.

En la ciudad judicial nadie desconoce que Romero es dueño del diario y la radio de mayor tirada y audiencia de la provincia respectivamente, por lo que las declaraciones de Guillén ayer fueron tomadas con poca seriedad en los pasillos, aunque algunos compadecieron al letrado por la difícil tarea adquirida.

Guillén lee sólo lo que quiere en Nuevo Diario

“Nuevo Diario, como suele ocurrir en muchos casos con el periodismo militante, dijo que no iba a ser acogida mi petición sobre el hangar en la Justicia Federal, ahora cuando se confirmó el fallo del juez Medina declarando la incompetencia de la Justicia Provincial  no apareció una línea en ese medio”. Esto dijo ayer Guillén sobre la labor periodística de Nuevo Diario. Sin embargo, la imagen en la misma página lo desmiente totalmente, ya que se trata de la tapa de la edición del 14 de febrero de 2014, al día siguiente que el juez federal Miguel Medina se declaró comptetente en la causa del hangar. “Tanta información que dio ese medio respecto de ese hecho en el cual también aparece como un fiscal para-estatal  luego no informó nada cuando la Justicia nos da la razón”, acotó el abogado.

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