A diferencia del show con D´Alessandro, el N° 10 fue recibido como un hijo pródigo; se presentaría con Vélez.
Lo de ayer, la presentación de Leandro Romagnoli, fue muy parecida. Y muy diferente. También fue un día laborable, un jueves. También hubo hinchas: casi 100, muchos menos que aquella vez. También se vistió con la N° 10, con su camiseta, con la que ganó el Clausura 2001, la Mercosur 2001 y la Sudamericana 2002. Dijo frases similares: apuntar a dos frentes, aun luego del traspié en la Sudamericana frente a Tigre por 2 a 1. Eso sí: apenas estaba el presidente Rafael Savino y no hubo fuegos de artificio. Faltó espectacularidad, sobró emoción para esta suerte de hijo pródigo. Luego de casi cinco años sin demasiada fortuna por el fútbol mexicano y el portugués.
El Pipi se mostró feliz y sereno, parte de su personalidad. Recibió el carnet de socio de San Lorenzo de manos del presidente y recibió el beneplácito de Diego Simeone, el entrenador. "Esperemos que se meta rápido en el grupo -lo conocen y lo quieren mucho-, lo veo muy entusiasmado y ojalá que con tranquilidad se ponga bien y pueda demostrar lo que sabe", contó el entrenador, que sabe que sólo contará con Romagnoli a partir de la 4» fecha. Contra Vélez, el último campeón. Nada menos...
* Cvitanich por Bergessio; por las dudas...
San Lorenzo anotó en forma cablegráfica a Darío Cvitanich, delantero de Ajax, de Holanda, por si en las próximas horas surge un interés concreto por Gonzalo Bergessio, que quiere volver al fútbol europeo.


Comentá la nota