Roma y la despedida del Papa

Las autoridades se reunieron para analizar los actos.
Roma se prepara para recibir la multitudinaria afluencia de peregrinos que se prevé que acudan a la capital italiana para participar en los últimos actos del pontificado de Benedicto XVI y para seguir el posterior cónclave en el que se elegirá a su sucesor.

Con este objetivo, se reunieron ayer los representantes de los diferentes cuerpos municipales de la ciudad para perfilar un primer plan de actuación, después de que el alcalde de Roma, Gianni Alemanno, señalara que se necesitarán cerca de 4,5 millones de euros extras para preparar los diferentes eventos.

El domingo se espera que acudan a la plaza de San Pedro del Vaticano para el penúltimo Ángelus que dirigirá Benedicto XVI cerca de 100 mil fieles, frente a los alrededor de 40 mil que asisten de promedio durante el resto del año.

La atención de los responsables de la organización se centra, en gran medida, en la última audiencia pública que celebrará Benedicto XVI el 27 de febrero, un día antes de presentar su renuncia al pontificado.

En esta época del año las audiencias se celebran tradicionalmente en el Aula Pablo VI del Vaticano, pero en esta ocasión tendrá lugar en la plaza de San Pedro, que tiene capacidad para 150 mil personas, con el fin permitir que asista un mayor número de fieles.

El jefe de la Policía de Roma, Fulvio Della Rocca, se refirió a esa última audiencia pública como una "jornada clave con mayor asistencia de personas", aunque recordó que no será el único día importante. Por todo ello, se prevé reforzar las medidas de seguridad, mientras se estudia cómo mejorar la red de transportes públicos para facilitar la movilidad en las próximas semanas. «

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