Desde hace dos meses, la tranquilidad habitual del barrio Santa Rita de Manzanares se ve alterada por una ola de asaltos a mano armada.
El barrio Santa Rita está ubicado a unas seis cuadras de la estación. La dinámica, hasta hace pocos meses, seguía siendo la de un pueblo: casas sin rejas, puertas abiertas y poco que temer. “Es una comunidad tranquila, hace 40 años que vivo acá y nunca había pasado nada”, contó Carlos y sostuvo que “los delincuentes encuentran terreno fértil por el modo de vida de la gente de acá”.
Por este motivo, varios de los vecinos del barrio mantuvieron días atrás una reunión con personal policial del Destacamento de Manzanares. Sin embargo, la respuesta ofrecida lejos estuvo de conformarlos: “nos comentaron que no tenían los elementos necesarios para hacer patrullaje, que faltan móviles y personal”.
“Que nos mantengamos alerta nosotros nos dice la policía –expresó el vecino- pero si no tienen un móvil para acercarse rápidamente…”.
Ante la falta de respuesta policial y buscando solucionar el problema, los habitantes planean reflotar un proyecto surgido hace cinco años que impulsa la instalación de cámaras de seguridad. “En ese momento parecía inútil”, recordó Carlos pero ahora “se habló de reactivarlo”.
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