El radical propuso que el proyecto se discuta tras los comicios de octubre. "El gobernador se puso tozudo en el tema de querer sacar su reelección", explicó. Si así fuera, no se podrían hacer cambios antes de 2015.
El radical disidente propuso a través del aire de Elevediez que "se discuta la reelección de un gobernador que vendrá, así despejamos las intencionalidades que existen". Y agregó, contundente: "Me parece que el gobernador se ha puesto tozudo en el tema de querer sacar su reelección, entonces esto impide el debate amplio".
"El debate de la reforma es absolutamente necesario, pero hoy, a cuatro o cinco meses de las elecciones, me parece que es meter un tema excesivamente conflictivo. No digo que lo discutamos el año que viene, sino que lo hagamos a partir del 1 de noviembre", especificó Iglesias.
¿Ex socio? El ex gobernador era hasta ahora un potencial socio de Pérez en el proyecto de reforma con reelección.
Es que el justicialismo se montó a la interna de la UCR (Iglesias está enfrentado a Alfredo Cornejo, quien milita abiertamente en contra de la reforma) y contaba hasta ahora con el respaldo de los legisladores que le responden para tratar de sacar el proyecto de necesidad de la reforma en la Legislatura.
Pero el giro de Iglesias, quien teóricamente representa a cuatro senadores y dos diputados provinciales, dinamitó los cálculos que para aprobar el proyecto. Hasta entonces, el vicegobernador Carlos Ciurca contaba uno a uno los votos y había señalado que estaba muy cerca de conseguir los dos tercios en las dos cámaras legislativas.
Descolocados. La novedad se produjo un día después de que Pérez asegurara en su discurso ante la Asamblea Legislativa que batallará para obtener la reforma y de que tratara de hipócritas a los que están en contra de este anhelo.
Frente a este ataque, el presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, declaró inmediatamente que Pérez está "obsesionado" con la reelección y ratificó que no acompañará la propuesta.
Pero lo que descolocó más al oficialismo fue la opinión de Iglesias, quien, contra todas las previsiones y aún habiéndose declarado reformista antes, tampoco se alineó con el objetivo del gobernador.
Su propuesta de postergar el debate de la reforma en la Legislatura hasta después de las elecciones podría impedir que Pérez acceda a la reelección en 2015, ya que sería imposible realizar los cambios constitucionales necesarios antes de esa fecha.
Hay que recordar en este sentido que los pasos para la reforma incluyen, después de la aprobación legislativa, un plebiscito para determinar si la ciudadanía está a favor o en contra de hacer los cambios. Pérez quiere que esa consulta se haga en las próximas elecciones, para que, en el caso de que haya apoyo popular, la reforma se realice antes de 2015 y quede allanado el camino para su reelección.
De no ser así, la única vía que quedaría para la reforma sería utilizar un plebiscito de 2001 que aprobó la iniciativa y "completar el proceso". Es decir, llamar a elección de convencionales constituyentes en octubre, lo cual supondría que las etapas anteriores están cumplidas.
Pero la utilización de esta estrategia tiene muchos detractores, incluso en el propio seno del justicialismo, pues podría ser reprobado por la Corte, ya que la reforma de 2001 no consiguió los votos que pide la propia Constitución: mitad más uno del electorado general de la provincia.



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