Los ladrones violentaron una puerta para poder cometer el robo. Además, nuevo intento de asalto contra un taxista.
Alrededor de las 23.45 del jueves, Blanca Deipenau regresó a su domicilio y observó que la puerta de ingreso había sido forzada y que la importante suma de dinero que se encontraba en una de las habitaciones ya no estaba. Acto seguido, la damnificada dio aviso de lo ocurrido a personal de la comisaría departamental de Fray Mamerto Esquiú.
A posteriori, personal de la Unidad Judicial N° 11, tomó conocimiento del hecho y se labraron las actuaciones de rigor. El caso quedó en manos de la Unidad de Delitos Criminales.
Intento de asalto
Por otro lado, un taxista fue víctima de un asalto armado, aunque en esta oportunidad uno de los delincuentes pudo ser interceptado por la policía. El ilícito ocurrió ayer a las 00.30.
Según información brindada por la División Relaciones Institucionales, efectivos de la comisaría Novena aprehendieron a un joven de 18 años en inmediaciones del barrio Santa Marta. El joven, de apellido Moya, había intentado cometer un atraco tras abordar un taxi Chevrolet Corsa y amenazar con un arma de fuego al chofer.
Personal policial tomó conocimiento del suceso y montó un amplio rastrillaje en la zona.
Rápidamente, los uniformados hicieron un recorrido por el lugar y lograron atrapar al frustrado ladrón, que quedó arrestado. El taxista, de apellido Cornejo, realizó la denuncia correspondiente.
Daños en una escuela
Personal educativo de la Escuela Nº 444 de La Isla ayer se percató de que las rejas de una ventana y una puerta habían sido violentadas. El episodio ocurrió ayer en el establecimiento educativo situado en Andalgalá.
La directora de la institución, de apellido Abel, comentó a El Ancasti: “Cuando nos acercamos nos damos con la novedad de que habían forzado una de las rejas de la ventana e intentaron entrar, no sé por qué razón quedaron ahí a medias porque están levantadas las rejas de la ventana”. Los maleantes no lograron consumar el robo.
La escuela se encuentra a más de 20 kilómetros del cono urbano y está emplazada en pleno campo, en donde la familia más cercana se encuentra a 8 kilómetros. Cabe acotar que en el lugar no hay servicio de electricidad. En 2011 delincuentes habían logrado ingresar y apoderarse de la comida de los alumnos que concurren al establecimiento.
Comentá la nota