Entraron el fin de semana tras romper un alambrado y desactivar la alarma. Los ladrones tenían herramientas especiales para desarmar motores y cortar cables que tienen cobre. Uno de los dueños se mostró desolado por las pérdidas.
Block reveló cada uno de los detalles del robo que sufrieron durante el fin de semana, cuando un grupo de delincuentes logró ingresar a uno de los galpones con los que cuenta la empresa en el predio del Parque Industrial.
El hecho ocurrió entre el sábado y la madrugada del lunes. "Han trabajado todo el fin de semana", indicó la víctima con respecto a la cantidad de materiales que se llevaron del depósito de la empresa, lugar donde se desarman y reparan los motores.
"Además del robo nos hicieron un daño muy grande. A mí me robaron mil metros de cables y ahora los tengo que reponer y volver a poner, desarmar el motor. Es hacer todo el trabajo de nuevo. Así no se puede", relató indignado Block.
Los trabajadores y el propietario se dieron cuenta de lo ocurrido recién en la tarde del lunes: "Teníamos que ir a ver unos motores a las seis de la tarde, no habíamos ido en todo el día. Cuando vamos a entrar el teclado de la alarma no estaba activado, ahí pensamos que los chicos se habrían olvidado. Cuando llegamos al portón grande estaba corrido y ahí veo un pilón grande de cables que se ve que no se los pudieron llevar. 'Acá nos partieron' les dije. Y cuando empezamos a mirar imaginate lo que era, 1.500 metros cuadrados tiene ese galpón, no te alcanzaban los ojos", recordó.
Las cifras de lo robado aún no han podido ser definidas, "es incalculable" indicó el propietario, si bien podría estimarse una cifra superior a los 300 mil pesos. Vale mencionar que, según datos aportados por la víctima, el metro de cable cuesta 300 pesos y los delincuentes se llevaron alrededor de mil metros. Asimismo, a lo robado se suma un colector de un motor que tiene un valor 20.000 dólares, que inclusive sólo puede ser adquirido en los Estados Unidos.
El dato que recobra importancia ante esta situación es el costo de lo robado en la reventa, el kilo de cobre se cotiza en unos 22 pesos, en comparación el kilo de hierro se paga un peso: "Es una desventaja, a mí me estaban vigilando evidentemente", sentenció Block.
La propiedad cuenta con alarma asistida en cada uno de los galpones, aunque la respuesta dada desde la empresa proveedora del servicio de seguridad fue que el equipo instalado en el depósito "es viejo". Por lo cual desde la central no se notificó ningún evento en esa zona durante el fin de semana. "Sonar no sonó", apuntó Block.
Asimismo, el predio posee la vigilancia de personal policial, pero parece que ya nada alcanza para los emprendedores que se encuentran en el lugar. Los distintos propietarios del lugar pagan un adicional para contar con la presencia y patrullaje por las calles internas. "Antes teníamos una empresa privada y ahora estamos directamente con la policía, tenemos un acuerdo que tiene su costo económico", explicó la víctima.
El presidente del PIO, Gonzalo Atchugarry, también dio su postura sobre el hecho al indicar que lo sucedido forma parte del contexto actual que se está viviendo en nuestro país: "Es un tema general lo que estamos viviendo en la Argentina, pasa en los countries, no va a pasar acá que lo que nos separa es un tejido", ironizó. Inclusive, destacó que van a trabajar de manera conjunta con la policía no sólo para resolver lo ocurrido en la electromecánica sino evitar que se vuelva a repetir: "Todos nos estamos moviendo a nuestro nivel".
Atchugarry aclaró, además, que los delincuentes lograron ingresar luego de cortar el tejido que da a la avenida de los Trabajadores y mencionó que se están llevando a cabo distintas obras para que el acceso sea restringido, por lo cual dentro de aproximadamente un mes el ingreso podrá ser sólo a través de una tarjeta magnética.
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