LA RIOJA SE QUEDÓ SIN UN 'ISMO'

LA RIOJA SE QUEDÓ SIN UN 'ISMO'
Desde hace seis años, hay dos espacios políticos predominantes en La Rioja: el Bederismo y el Quintelismo; los resultados electorales y el liderazgo que ambos líderes ostentan así lo comprueban. Sin embargo, con el crecimiento del Kirchnerismo a nivel nacional, en el 2008 el sector liderado por Teresita Luna logró inmiscuirse en la pelea grande.
Con Tere como vicegobernadora, Cacho como Ministro estrella del Gobierno Provincial y Gustavo funcionando como operador a través de su multimedio; los Luna lograron consagrarse como el tercer ‘ismo’ de la Provincia. Consecuentemente, había tres espacios políticos con los que el ciudadano se podía identificar: el Bederismo, el Quintelismo y el Lunismo.

En las elecciones ejecutivas del 2011, el Lunismo pretendió palpar en ‘votos’ su poder; pero la alianza entre el Gobernador y Quintela relegó el deseo de Tere de ser la Intendenta de la Ciudad, y debió conformarse con una banca en el Senado de la Nación. Desde entonces, el Lunismo vio como –con el pasar de los días- se iba diluyendo el poder acumulado en los últimos años, y comenzaron a aparecer las diferencias y discrepancias entre los tres hermanos. ‘Que no tenemos ningún cargo ejecutivo’, ‘Que allá en Buenos Aires pierdo popularidad’, ‘Que desde el legislativo no se puede hacer mucho’ fueron algunos de los reclamos que se endilgaban entre si.

Fruto de las internas dentro del espacio, hoy los hermanos están totalmente separados y el Lunismo es solo un recuerdo que añoran en reuniones familiares. El protagonismo político del año lo tuvieron el Intendente y el Gobernador; el enfrentamiento encarnado que propuso el mandatario municipal obligó a los hermanos Luna a decidirse por alguno de los dos. Fue entonces que se produjo la ruptura formal: mientras Gustavo eligió quedarse bajo las huestes del Bederismo, Cacho decidió pasarse a las filas del Intendente. ¿Y la Tere? Por ahora, logra ‘zafar’ de la encrucijada Provincial sacando a relucir su ‘ultra kirchnerismo’: “Ni Beder ni Quintela, yo soy Cristinista”, repite.

Sin embargo, en la Casa de las Tejas, piensan que su adhesión al Quintelismo es una cuestión de tiempo: “siempre se llevó mejor con Cacho”, sostienen quienes conocen el seno íntimo de la Familia.

Lo cierto es que hoy el Lunismo está quebrado y –pese al esfuerzo de la Senadora de no dejarlo diluir- no tiene peso propio como espacio político. El año 2012 se lleva consigo la quimera de una familia que pretendía instalar un nuevo ismo en nuestra Provincia. El 2013 arrancará con un Bederismo más fuerte que nunca, y un Quintelismo que luchará por seguir con vida y no sufrir el mismo destino de los hermanos Luna. ¿Alguien ocupará el lugar dejado por el Lunismo? ¿O quedará bacante? Luego de las elecciones legislativas del año próximo, podremos responder ambos interrogantes; pero, de acuerdo a como se están diagramando las listas, parece difícil que el Gobernador y el Intendente estén dispuestos a resignar espacios para dar nacimiento a un nuevo sector.

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