La Rioja está entre las cuatro provincias con mayor tasa de mortalidad infantil

Esto se da porque registra un índice de 14,6 fallecidos por cada mil bebés nacidos y la ubica en este penoso ranking detrás de sus pares de Chaco, Formosa y Corrientes. Además, la tasa de La Rioja supera ampliamente la media nacional ubicada en 12,1 por mil. Cuestiones biológicas, demográficas, culturales, socioeconómicas, sanitarias, geográficas y ambientales son factores esenciales para establecer los tipos de defunciones de los menores de un año en una determinada región del país.
La Rioja se ubica entre las cuatro provincias que registran las tasas más altas de mortalidad infantil. De acuerdo al informe anual 2009 sobre estadísticas vitales elaborado por la Dirección de Estadísticas e Información de Salud dependiente del Ministerio de Salud de la Nación, La Rioja registró una tasa de mortalidad infantil de 14,6.

La tasa de mortalidad de La Rioja es la cuarta más alta del país luego de Formosa (20,5), Chaco (17,8) y Corrientes (15,3) y se encuentra apenas por encima de Catamarca que ocupa el quinto lugar con una tasa de 14,5.

Además, la tasa de la provincia supera a la media nacional ubicada en 12,1.

A su vez, el informe elaborado por la Dirección de Estadísticas e Información en Salud señala que las provincias con menores tasas de mortalidad infantil son las del sur del país más la Capital Federal.

Así, el informe revela que las menores tasas se registraron en Tierra del Fuego (4,6), Neuquén (7,6), Ciudad Autónoma de Buenos Aires (8,5), Río Negro (8,8) y Chubut (9,4).

La tasa de mortalidad infantil relaciona las defunciones de menores de un año acaecidas durante un año por cada mil nacidos vivos registrados durante el transcurso de ese mismo año.

A su vez, el informe distingue entre mortalidad neonatal y mortalidad post neonatal.

La primera es aquella muerte que ocurre durante el transcurso de los primeros 27 días de vida del niño mientras que la segunda se refiere a la defunción acaecida desde el fin del período neonatal (día 28 de vida) hasta la edad de un año.

Esta tasa es considerada como uno de los indicadores más importantes para la planificación y programación de actividades en salud.

Según este estudio estadístico, en 2009 se registraron en la provincia de La Rioja 91 defunciones infantiles.

De ese total, 53 muertes ocurrieron durante el período neonatal y 38 niños fallecieron en la etapa post neonatal.

Un dato a destacar es que el 69,8% de los menores que fallecieron en el período neonatal lo hicieron entre el primer y el sexto día de vida.

Otro dato importante de las Estadísticas Vitales 2009 se refiere a la cantidad de defunciones infantiles en relación al peso que tenía el niño al momento de nacer.

Según el informe, en La Rioja de los 91 niños fallecidos durante 2009, el 34% pesaba menos de un kilo y medio cuando nació mientras que el 32,9% de los bebés fallecidos nació con tres o más kilos.

La evolución de la tasa en La Rioja

En general, la tasa de mortalidad infantil en La Rioja siempre estuvo por encima de la media nacional.

El relevamiento estadístico realizado por la Dirección de Estadísticas e Información en Salud arrojó que en los últimos 15 años, la tasa de mortalidad infantil en La Rioja estuvo casi siempre por encima de la tasa nacional.

Solo en 1995 y en 2007 la tasa de mortalidad infantil nacional superó a la de la provincia.

En el primer caso, la media nacional fue de 22,2 contra el 22,1 de La Rioja mientras que en 2007 la tasa nacional de mortalidad infantil alcanzó al 13,3 contra el 12,9 registrado en la provincia.

A su vez, La Rioja tuvo en los últimos 15 años su pico más alto en el año 2001 cuando se registró una tasa de mortalidad infantil de 23,5 (ese año la tasa fue de 16,8 a nivel nacional).

Por otra parte, en los últimos cinco años la tasa de mortalidad infantil en La Rioja mostró altibajos. En 2005 fue de 13,8; en 2006 llegó a 14,1; en 2007 fue de 12,9 y en 2008 de 15,0.

Los datos indican también que hubo una baja importante de la mortalidad infantil en La Rioja entre 2004 y 2005.

En 2004 la tasa llegó a 18,2 mientras que al año siguiente bajó abruptamente a 13,8.

Las causas de la mortalidad infantil

Los especialistas sostienen que existen un conjunto de factores que influyen y determinan el nivel de la tasa de mortalidad entre los que se destacan aspectos biológicos, demográficos, socio-económicos, culturales, ambientales, de atención de salud y geográficos.

Asimismo, los estudios sobre este tema indican que la influencia de estos factores difiere según la edad de los menores de un año.

En la mortalidad neonatal prevalecen aquellos factores vinculados con las condiciones congénitas y con la atención de la salud (salud de la madre, control del embarazo, atención del parto y del niño durante los primeros días de vida, entre otros).

En tanto, en la mortalidad post neonatal tienen una mayor influencia las condiciones ambientales y socioeconómicas sobre la salud del niño.

Un aspecto a tener en cuenta es que tanto la mortalidad neonatal como la post neonatal están directamente relacionadas con las condiciones socioeconómicas y culturales de una región o país determinado.

Así, la mortalidad neonatal es proporcionalmente mayor cuanto más baja sea la mortalidad infantil. Esto se advierte con frecuencia en países desarrollados o en poblaciones con buenas condiciones sociales, económicas y culturales.

Por su parte, la mortalidad post neonatal es mayor cuanto más alta sea la tasa de mortalidad infantil. Este fenómeno es muy común en países que están en vías de desarrollo o en los que se registran malas condiciones socioeconómicas y culturales.

En este último caso, la mayoría de las causas de muerte se deben a problemas provenientes del medio ambiente y esto es más frecuente cuanto más se aleja la muerte del momento del nacimiento (infecciones, diarreas, deshidratación, trastornos respiratorios agudos, etc.).

Causas reducibles

En relación a las causas de las defunciones infantiles, el relevamiento estadístico también indagó sobre los grupos de causas en base a criterios de reducibilidad de las mismas.

De este modo, el estudio determinó que del total de defunciones neonatales acaecidas en el país en 2009, el 32,3% se debió a causas que eran reducibles por diagnóstico y tratamiento oportuno durante el embarazo. En tanto, el informe determinó que en el 40,3% de los casos las causas de las muertes de estos neonatos eran difícilmente reducibles.

Con respecto a las defunciones post neonatales, es relevamiento estableció que en el 27,1% de los casos, las causas de las muertes eran difícilmente reducibles mientras que el 26,1% de los niños fallecidos en esta etapa murieron por causas reducibles por prevención y tratamiento.

Los especialistas también destacan que muchos neonatos de alto riesgo (nacidos antes de término o con poco peso), aún sobreviviendo al período neonatal quedan con cierto déficit para hacer frente a las condiciones desfavorables del medio ambiente y fallecen durante la etapa post neonatal.

Asimismo, subrayan que es poco frecuente que los nacidos de bajo riesgo (a término, con peso adecuado y sin malformaciones) fallezcan en el período neonatal, pero no así en el período post neonatal si las condiciones del medio son desfavorables.

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