El 80% de las clases media y alta respalda las manifestaciones.
Los más pobres, en tanto, a quienes supuestamente apuntan los reclamos por mejoras en servicios públicos como transporte, vivienda, salud y educación, son los que menos apoyan las manifestaciones, según el sondeo.
La encuesta, divulgada en su portada por el diario Folha de São Paulo, indica que el 95% de los residentes en la ciudad de San Pablo rechaza la forma de manifestar de los militantes de Black Bloc, grupos violentos que defienden el uso de máscaras y los destrozos en bancos y patrimonio público.
Según el sondeo, las manifestaciones iniciadas desde junio, en distintas ciudades del país, tienen índices más grandes de apoyo entre los más ricos. El 80% de los que ganan a partir de 1.500 dólares por mes respalda las protestas y el 18% se expresó en contra. Entre los más pobres, con renta de hasta 700 dólares mensuales, la tasa de apoyo a las protestas es del 54%, 26 puntos menos que entre los más ricos.
El 42% de los más pobres no apoya las protestas.
Además del reclamo por el aumento en el precio del transporte, miles de brasileños salieron a las calles en junio, cuando se jugaba la Copa Confederaciones de fútbol, en rechazo a los elevados gastos que implicará el Mundial de Fútbol que se jugará en ese país en 2014.
El viernes a la noche, militantes de Black Bloc que participaron de un reclamo por la tarifa cero en el transporte público golpeó a un jefe policial, al que le rompió la clavícula y le robó su arma reglamentaria, cuando el comandante iba a negociar las condiciones de la protesta. Además, el grupo de encapuchados destrozó vidrieras en la capital paulista.
La presidenta Dilma Rousseff repudió el hecho y calificó la acción de estos jóvenes como una “barbarie antidemocrática”.

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