Ricciuti entre la coima a los legisladores y el misterio de una charla

Ricciuti entre la coima a los legisladores y el misterio de una charla
El contador Claudio Ricciuti opinó por Radio Provincia sobre la jubilación anticipada del contador Luis Roberto Caballero, decidido a abandonar el Tribunal de Cuentas y con quien compartió incluso la defensa en el proceso de juicio político que derivó en su destitución.
“Poco antes de iniciarme el juicio político, me enviaron una persona a mi casa a decirme que tenía que renunciar. Esa persona me dijo que, en ese mismo momento, estaba el contador Caballero hablando con un ministro en Casa de Gobierno, donde le estaban diciendo que no se preocupara porque esto era contra Ricciuti”, relató de las semanas previas al proceso.

Ricciuti recuerda haberle señalado al “mensajero” que la denuncia era contra los tres miembros del Tribunal, pero confirmó el alcance del mensaje con quien fuera su compañero en el organismo de control. “Una vez que se fue la persona que enviaron a mi casa, lo llamo por teléfono a Caballero, y Caballero me confirma que había estado en Casa de Gobierno con este ministro, donde le decían que la cosa era solamente contra mí”, expuso.

Aseguró que “hay un montón de personas que conocen este entretelón”, porque fue relatado en más de una vez ante testigos por el propio vocal.

Ricciuti no acató el pedido de renuncia y el juicio avanzó. “Pasa el tiempo y, cuando Caballero presenta la contestación ante la sala acusadora, en forma conjunta conmigo, también recibe un llamado telefónico de este ministro, donde le dice ‘yo te dije que contra vos no era, ¿por qué realizas la presentación conjunta con Ricciuti? ", reprodujo de ese reproche, dado que la respuesta la habían hecho en conjunto, a diferencia de Longhitano que la hizo en forma individual.

“A partir de ese hecho, obviamente la figura de Caballero quedó un poco flaca ante el poder político, y a lo mejor esperaban el mejor momento para que él arrime años de servicio y de edad para apresurar su jubilación, que me imagino es lo que está ocurriendo”, consideró.

Ratificó que “fue un ministro el que llamó” y que “Caballero y yo no hicimos la defensa solos: hubo un montón de gente que nos ayudó que escuchó esta anécdota, y puede dar fe de lo que estoy diciendo”.

Dado que en primer término el Dr. Luis Augsburger asumió la defensa y tiró a los medios la famosa frase de “la vaquita” que había que hacer para pagar a los legisladores y frenar el juicio, Ricciuti hizo una aclaración, y reveló que ese supuesto pedido de coimas también partió el relato de Caballero: “El Dr. Augsburger es una de las personas que puede ratificar lo que estoy diciendo porque lo ha escuchado incansablemente en las reuniones que manteníamos en su estudio y su domicilio particular, cuando preparábamos la defensa. La ‘vaquita’ es un garrón que me comí, porque en realidad no fue conmigo. A mí no me proponen la ‘vaquita’ sino que se la proponen a un persona allegada al contador Caballero”, aseveró.

“Caballero cuenta esa historia de la ‘vaquita’ en el estudio del Dr. Augsburger, cuando estábamos armando la defensa ante la sala acusadora. Ahí es donde me entero yo también, en forma conjunta con el Dr. Augsburger, que después sacó ese tema. Se ve que para él fue la gota que derramó el vaso pero evidentemente no tenía forma de probarlo. Por eso cuando yo me entero no dije nada, porque como abogado sé que no lo puedo probar ante la justicia, aunque me hubiera gustado probarlo”, admitió.

Es más, deseó que “un día tengamos la posibilidad de probarlo” a partir de la sucesión de rumores de coimas en la Legislatura, que nunca pasan de eso.

Mencionó que “hay videos en Internet donde proveedores del estado están pidiendo que no los coimeen más. Hemos visto hasta una persona condenada en Ushuaia, y en Río Grande estamos esperando que la justicia haga lo propio”, señaló sobre la causa contra Arias, ex presidente del IPRA, por supuesto pedido de coimas para levantar pagos de letras de tesorería.

“Lo cierto es que en lo de la vaquita no tuve nada que ver, a pesar de que hoy me persiguen por ese tema”, agregó Ricciuti, y reveló que “hay legisladores que continúan en la Legislatura de la provincia que me adjudican ese hecho. Esa declaración me costó incluso todo el patíbulo al que fui sometido, porque si recuerdan un poco la historia, yo por una cuestión de imposibilidad de sostener semejante apriete del poder político, había presentado la renuncia ante la gobernadora. Minutos después de salir el despacho de la gobernadora, gracias a las declaraciones del Dr. Augsburger se desató todo lo que ocurrió”.

Allí llegó el punto que agrega un ingrediente hasta ahora desconocido: Ricciuti aseguró que en ese encuentro con la mandataria hubo expresiones de “altísima gravedad” que quiere exponer ante la justicia.

“Me gustaría que algún integrante del Ministerio Público Fiscal me convocara, porque en la charla de la gobernadora hubo ingredientes que me gustaría decir ante la justicia”, dijo, y apuntó que intentó hacerlo en su defensa ante la Legislatura: “El Dr. Martinelli –su defensor en el juicio- propuso en su momento que asista la gobernadora como testigo, justamente para que ella describa lo que se conversó en la reunión a la que fui a presentarle la renuncia, pero como toda la prueba que ofrecí, me fue denegada. No me permitieron producir ninguna prueba porque en realidad mis juzgadores políticos no querían perder el tiempo. Ya la decisión estaba tomada desde que fue esa persona a decirme que, o renunciaba, o seguían con esto. Y a pesar de que los tres estábamos cobrando lo mismo, fui solamente yo el destituido”, sentenció.

En la entrevista se le preguntó puntualmente a Ricciuti si esos detalles de la charla con la gobernadora son de gravedad. “Sí, son de gravedad, de altísima gravedad –dijo-. Y de tan altísima gravedad que después eso que se dijo se realizó, de manera que me da a entender que de alguna manera tuvo que conceder algo que le estaban requiriendo”, manifestó.

Consultado acerca de si lo que tuvo que conceder, lo concedió a la Legislatura, prefirió dejarlo para un testimonio formal en sede judicial. “Esto lo quiero hacer en la justicia, porque si no van a decir que hablo por despecho”, expresó Ricciuti.

Descartó que ese sea su sentimiento o motivación porque “yo reacomodé mi vida laboral y estoy peleando ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación un recurso extraordinario federal”, recordó.

Con el precedente del ex gobernador Jorge Colazo, Ricciuti da por hecho que la Corte determinará que fue mal destituido e inhabilitado, “pero el objetivo se cumplió”, señaló, y precisó que fue “alejarme a mí por lo menos durante la gestión de Ríos de la órbita pública. Saben que fui una persona crítica, y no me arrogo el monopolio de la crítica al convenio chino, porque mucha gente lo hizo. Pero sí me arrogo el impulso que me competía a mí como controlador, dentro del Tribunal de Cuentas. Obviamente eso le lastimó a mucha gente”, atribuyó.

Además, dejó expuesta la complicidad de la justicia fueguina: “El Superior Tribunal me podría haber resuelto el tema de la inhabilitación de forma mucho más rápida, pero hizo lo suyo para que tuviera que hacer el vía crucis ante la Corte. Dentro de cinco, seis o siete años, me van a decir que estaba mal inhabilitado, pero siete años de la vida no tienen un rebobinado”, concluyó.

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