Ricardo Villada: “Quiero que me recuerden como ese alguien que cambió el Concejo”

Ricardo Villada: “Quiero que me recuerden como ese alguien que cambió el Concejo”
A casi una semana de haber sido elegido como presidente del Concejo Deliberante de la ciudad de Salta, Ricardo Villada lleva sus días ocupando un cargo que no soñó ni se imaginó, pero que por estas horas representa un desafío en el que tiene puestas todas sus expectativas.
Seguro de que las cosas se hacen con responsabilidad y que el cuerpo que preside necesita equilibrio, el concejal del Frente Salteño se prepara para lo que viene. Su inesperada elección, su relación con el oficialismo, la oposición y la apertura al diálogo forman parte de su discurso. El mismo que compartió con El Tribuno donde dejó en claro que le gustaría ser recordado como ese “alguien que cambió el Concejo Deliberante de Salta”.

¿Imaginó un día ocupar este lugar en la política?

No, la verdad es que si bien siempre tuve participación, desde muy chico cuando era estudiante secundario y tenían que elegir quien se haría cargo de la fiesta del estudiante, por ejemplo, ahí estaba yo, o en la universidad cuando tuve una actividad política muy importante militando en la juventud universitaria peronista, sinceramente no. Estaba orientado en otra dirección de mi vida y la verdad es que no me lo imaginaba.

¿Llega a una presidencia que se la esperaba?

Nooo. Primeramente en diciembre, con el resultado de las elecciones, claramente no tenía aspiración de ocupar la presidencia en razón de números. Soy ingeniero y empresario y a la cuestión numérica la conozco (risas). Estaba claro que nuestro rol justamente sería de una posición de libertad, de poder expresar lo que queríamos con total libertad pero jamás nos imaginábamos o me imaginaba esto. Pero también es cierto que en diciembre comencé a ver que desde el punto de vista estratégico del funcionamiento del Concejo, con dos fuerzas mayoritarias que no estaban dispuestas a dialogar, que una partía de la exclusión de la otra, realmente de algún lugar tenía que salir la solución. Así que a medida que fue transcurriendo el tiempo se fue dando desde el punto de vista ya no numérico sino cualitativo, la necesidad de otro sector que restablezca el equilibrio perdido.

¿A qué atribuye que ninguna de las fuerzas mayoritarias llegó a la presidencia?

Aquí hubo una intransigencia tan grande que realmente vedó cualquier posibilidad de que estas minorías o mayorías relativas se pusieran de acuerdo. Entonces eso derivó en que cada vez se hacía más imprescindible la existencia de alguien que restablezca el equilibrio.

Existieron negociaciones previas...

En febrero los concejales del Partido Obrero dijeron que querían la presidencia y que apoyarían cualquier lista que los llevara allí. Por otro lado, el oficialismo se mostró reivindicando lo mismo de querer la presidencia, entonces todas las conversaciones tenían ese matiz. Cuando vuelve a darse la situación de que se cae exactamente en lo mismo que en diciembre, en ese momento desde el sector oficial me proponen a mí para ser presidente.

Esa noche que se fue a dormir sabiendo que ya era presidente, ¿se fue tranquilo o comenzó a sentir la presión?

Lo tomé con mucha serenidad, obviamente sabiendo la responsabilidad que iba a tener porque no solamente es ser el presidente, sino tener que estar manejando este equilibrio que será de manera permanente. Nosotros somos dos concejales (junto a Socorro Villamayor) que siempre vamos a tener la responsabilidad de determinar el triunfo en las votaciones. Entonces es una gran responsabilidad, pero estamos serenos porque ese es el rol que nos dio la gente. No será fácil pero estamos viendo que no es imposible. Ya se logró la primera votación unánime en el Concejo Deliberante y no en un tema menor, sino vinculado a la conformación de las comisiones

Un buen presagio...

Sí, lo tomé como un buen augurio de que se puede trabajar bien, además de ser una reivindicación para los concejales, porque tanto se habló y se criticó la actitud de posiciones intransigentes y acá se demostró que para trabajar nos pusimos de acuerdo. A mí me causaba risa que los mismos empleados del Concejo no podían creer en definitiva que se haya llegado a una votación unánime.

Dejó en claro que sería oposición. ¿Lo hizo porque sentía la necesidad de no ser vinculado con algún sector?

En primer lugar lo hice para dar claridad de mi posición política, porque quienes nos habían propuesto para que ocupemos la presidencia pertenecen al oficialismo. Cuando me hicieron la propuesta de ser presidente, justamente hice la aclaración de que yo iba a seguir siendo oposición. Que no iba a diluirme en mi rol de oposición y que iba a seguir con eso, una oposición constructiva, pero me pareció importante enviar ese mensaje político no a algún sector determinado sino a la gente, para que tenga en claro que en un esquema de moderación, equilibrio, en un esquema constructivo también se puede ser oposición.

¿Qué opina de que lo relacionen con Juan Carlos Romero?

Obviamente pertenezco al sector que conduce Juan Carlos Romero y no tengo ningún problema en señalarlo; es más, hice campaña y obviamente la gente tiene en claro de dónde uno proviene y a dónde va. Señalamos que estamos construyendo una alternativa para la ciudad y la provincia. Es bueno señalar que siempre ocurrirá eso. Cuando nosotros tomamos alguna decisión en compañía con el oficialismo, el Partido Obrero habla de un contubernio. Y si nosotros tomamos una decisión en compañía con el Partido Obrero, lo más probable es que el oficialismo diga que somos golpistas.

¿Cuál será la esencia de su administración?

Lo que creo que hay que hacer en el Concejo Deliberante, además de tener un accionar absolutamente transparente, es tener en claro que somos los responsables de generar las condiciones para que cada uno de los concejales cumpla con lo que prometió en campaña. La clave es que el Concejo genere las condiciones para que los concejales puedan llevar adelante sus funciones; esto implica jerarquizar al Concejo y hacer un fuerte trabajo sobre sus recursos humanos, además de brindarle modernidad a través de la incorporación de tecnología. Esas cosas tienen que llevarse adelante para provocar un cambio y cumplir así el objetivo que tiene en la comunidad, que es sancionar las normas y representar a la gente.

¿Qué ordenanzas le parecen claves de ser aprobadas este año?

Me parece que será necesario una nueva mirada sobre el presupuesto. Este es un tema que se viene enunciando y que creo que tendrá que ocurrir a la luz de los acontecimientos. Cuando se sancionó el presupuesto, el proceso de devaluación económica no existía, entonces me parece que todo lo económico tendrá que ser revisado no en cuanto a los ingresos o los impuestos, sino en cuanto a las erogaciones. Otra cosa esencial es el tema del presupuesto participativo, porque este instrumento permite que el vecino esté más cerca de las obras que necesita.

¿Dentro de las próximas reuniones está prevista alguna con los concejales del PO ?

El día de la primera sesión preparatoria, si bien ellos (PO) no escucharon el discurso del intendente, apenas se comenzó a sesionar, se incorporaron a la deliberación. No solamente participaron sino que se involucraron, discutieron y dieron su decisión política. Entonces qué es lo que tiene que hacer el Partido Obrero, tiene que hacer funcionar con mayor responsabilidad las tres comisiones que preside y que son de las más importantes: Obras Públicas, Derechos Humanos y Salud, y ocupa la vicepresidencia de comisiones como las de Servicios Públicos y Tránsito. Es decir tiene un rol fundamental, de la misma manera que lo tiene el PJ y el FS; ahora las responsabilidades están claras.

¿Es partícipe del diálogo?

Con el PO o cualquiera de los bloques voy a tener más diálogo que polémica. Ese será mi estilo, yo no estoy para utilizar el estrado para polemizar con los concejales. Estoy para generar las condiciones de diálogo. Obviamente, el diálogo no puede ser permanente, en algún momento debe terminarse y es ahí donde hay que ir a votar. Estoy convencido de que se puede llevar adelante una gestión y darle a la gente el Concejo Deliberante que está esperando.

¿Cómo le gustaría que recuerden su paso por el Concejo Deliberante capitalino?

Esencialmente me gustaría que me recuerden como la persona que logró cambiar el Concejo, porque no es menos cierto que hay una visión muy crítica de la organización. Estamos con un “aplazo” y no ven a la institución como algo útil.

¿Tiene amigos dentro de la política?

No es que prefiera no tener, mis amigos pertenecen a otro ámbito, pero no por elección sino sencillamente porque no tengo trayectoria en la política. Tengo amigos del fútbol. Mis entrañables amigos de mi equipo de fútbol pero porque desde 1989 juego al fútbol en la La Loma (Ingenieros B), sacamos bicampeonatos (risas). No tengo mucha historia en la política, por eso no tengo personas que puedan ser mis amigos.

¿Y eso le juega a favor o en contra?

Hay ciertos aspecto que juegan a favor, como por ejemplo no tengo desgaste, soy consciente de eso, ante la gente no tengo desgaste porque no he cumplido una misión todavía; como dirían las viejas: escoba nueva barre bien. Hay que ver cuando esa escoba tenga varias barridas y hasta qué punto la gente aprueba lo que yo hago, si realmente lo hice con efectividad y si fui cumpliendo las cosas que hablé.

Una cosa es ser concejal pero, ¿qué dijo su familia de su nuevo papel como presidente del Concejo?

Ellos claramente sienten que me van a tener menos, voy a estar más ausente, pero a esto también lo hago por ellos porque quiero hacer mi aporte para lograr una Salta y un país mejor, y creo que eso es bueno para mis hijos y los hijos de mis hijos .

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