Un oficial del cuartel de San Telmo estaba en la vereda donde se derrumbó la primera pared; "Zafé simplemente porque no era mi hora" dijo a LA NACION durante una recorrida por la zona
Ricardo Cordero, 51 años, es oficial del cuartel de bomberos voluntarios de San Telmo y trabajaba en el operativo para extinguir el fuego del depósito de Barracas, junto a sus compañeros, cuando se derrumbó la primera pared que dejó atrapado al resto del equipo.
"Se dilató la estructura metálica y empujó la pared para afuera en vez de para adentro", comentó, incrédulo, al advertir lo que acababa de ocurrir y presenciar.
Cordero estaba sobre la vereda donde se derrumbó la pared y se salvó milagrosamente,"Zafé simplemente porque no era mi hora" dijo a LA NACION durante una recorrida por la zona del desastre.
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