Hay en la cuenca alta y media. Los especialistas aseguran que en la parte baja no hay oxígeno ni vida posible.
El coordinador de calidad ambiental de ACUMAR, Andrés Carsen, le dijo a TELAM que los biólogos de el ente y de la Universidad de La Plata vienen detectando peces desde hace dos años. “La presencia de plantas flotantes y el crecimiento de nueva vegetación en las márgenes colaboran con la oxigenación de sus aguas y facilita la existencia de peces. Hasta ahora se verificó que hay madrecitas, mojarras y sabalitos, pero no descartamos que haya bagres y otras especies de fondo”, detalló.
Según Carsen, en las cuencas alta y media hay peces en forma constante, y en la baja de manera “focalizada e intermitente”. “Es la más contaminada y con menor índice de oxígeno en el agua. Los peces que se detectan allí son producto de crecidas del Río de la Plata o de algún cardumen que encontró un área con más oxígeno”, aclaró.
Pero en la Asociación de Vecinos de La Boca, una de las ONG que monitorean el saneamiento del Riachuelo, dicen que siempre hubo peces en la cuenca alta, que llega hasta Esteban Echeverría, y en algunas zonas de la media, hasta Puente La Noria. “Esas tienen más de 5 mg. de oxígeno por litro de agua y permiten la vida aeróbica. Pero en la baja, que es la de La Boca, no hay oxígeno ni vida ”, explica Raúl Estrada Oyuela, miembro de la Asociación y titular de la Academia Argentina de Ciencias del Ambiente. Aparte, Estrada advierte que, si se cumple la resolución 3/09 de ACUMAR, la vida ya no será posible en ningún sector de la cuenca. La norma permite verter sin restricciones contaminantes como mercurio, plomo, cromo y arsénico.
“Se acepta una calidad de agua para toda la cuenca por debajo de la actual en la alta”, precisa Estrada. Y acusa: “Se tiende a mostrar la situación del Riachuelo como algo que se está solucionando, y así conservar los niveles de vertido contaminado que beneficia a las industrias y a AySA”.

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