El régimen da batalla también en el ciberespacio

Aumenta la censura del gobierno en Internet
TEHERAN.- En su larga lista de logros tecnológicos, el presidente Mahmoud Ahmadinejad olvidó mencionar ayer la interrupción de Skype, el sistema de chat y llamadas a través de Internet que hasta ahora había resistido todas las intromisiones de sus agentes en el ciberespacio. No por más tiempo. Desde hace un par de semanas, el famoso símbolo verde pasa la mayor parte del tiempo en gris, "intentando la conexión", y los opositores han perdido otra vía de comunicación segura.

Es la última batalla de la guerra que gobierno y oposición iraníes libran por el control de la información. Con todos los periódicos reformistas cerrados y sin derechos de reunión y manifestación, los opositores han recurrido desde el principio a Internet para comunicarse y organizar sus protestas. Además, ante la falta de libertad de movimiento para la prensa, ellos mismos filmaban los abusos policiales con sus teléfonos móviles y los colgaban en la Red. Pero las autoridades tampoco han perdido el tiempo. Enseguida impidieron el acceso a YouTube, Twitter y Facebook, y ampliaron el número de páginas bloqueadas para incluir lugares como la página Web de la BBC. La medida consiguió que se generalizara el uso de desbloqueadores, programas y direcciones para saltar el proxy local.

Y mientras los responsables de las telecomunicaciones se empeñaban en cerrar las páginas de los reformistas, un ejército de simpatizantes y voluntarios se encargaba de traspasar su contenido a servidores fuera de Irán. Alarmado por la situación, el ejército ideológico del régimen creó el año pasado un departamento de ciberpolicía con el objetivo declarado de "perseguir los delitos informáticos". Poco después, la prensa local informó que entre ellos se encontraba "la utilización o difusión de desbloqueadores".

La ralentización de Internet, la suspensión de la cobertura de celular y el corte del servicio de mensajes se han convertido en algo habitual cada vez que la oposición planea una protesta. En vísperas del aniversario de la revolución, la lentitud del acceso hacía casi imposible abrir algunas cuentas de correo electrónico como Hotmail o Gmail. En el caso de Gmail, ni siquiera era posible hacerlo mediante un desbloqueador. Ante las quejas de los usuarios, un vocero de Google confirmó que se había producido "una importante reducción del tráfico" en Irán, pero aseguró que no se debía a ningún problema técnico.

Expertos en comunicaciones citados por la prensa estadounidense atribuyen las mayores dificultades para acceder al correo de ese proveedor a su sistema de encriptado, que impide que los ciberespías del gobierno puedan leer el contenido de los mensajes. La explicación resulta consistente con las declaraciones de Said Mahdyun, un funcionario de telecomunicaciones iraní, que la semana pasada dijo que iba a bloquearse Gmail para animar a los usuarios a cambiarse a un servicio de correo electrónico nacional que las autoridades están tratando de poner en marcha.

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