Lacalle y Bordaberry lo acusaron de haber justificado la violencia
Desde el domingo se sucedieron reproches cruzados: Mujica fue muy criticado por la fórmula presidencial del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle y Jorge Larrañaga, así como por el candidato presidencial del Partido Colorado, Pedro Bordaberry.
Mujica y su compañero de fórmula, Danilo Astori, intentaron aclarar las declaraciones del candidato oficialista y lanzaron nuevos dardos políticos contra los partidos tradicionales.
Los fragmentos que más controversia provocaron fueron los referidos a las acciones guerrilleras en las que participó Mujica como miembro del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros. Si bien Mujica expresó que estaba arrepentido por la dictadura que desencadenó aquel proceso, dijo que "la violencia en Uruguay fue muy justificada". La otra frase que provocó polémica fue su respuesta a la pregunta de si durante su militancia guerrillera le había tocado matar a alguien: "No, a mí no. No le pegué".
Además, su visión sobre la Justicia, viniendo de un candidato a la presidencia, despertó fuertes críticas. "Yo quiero saber la verdad. Pero en la Justicia no creo una carajo", había dicho sobre los juicios a militares.
"Los conceptos que ha expresado ahora, en el presente, revelan y ponen en tela de juicio sus condiciones como para ejercer la primera magistratura -dijo Larrañaga-. Esto muestra a Mujica sin maquillaje, tal cual es."
En tanto, Bordaberry señaló: "Mujica acaba de confesar públicamente que no cree en las instituciones democráticas, que no cree en la Justicia y lo hace de la peor manera; nunca la violencia es justificada".
Astori asumió la defensa de Mujica e intentó relativizar por radio algunas expresiones de su compañero de fórmula: "Nadie puede dudar de que en los últimos años Mujica ha sido un puntal de preservación de la estabilidad democrática del país".
El propio Mujica intentó anoche explicar lo que piensa sobre el Poder Judicial y se mostró irritado por las "interpretaciones" ajenas.
Golpeada por las encuestas desfavorables de las últimas semanas, la oposición interpretó que Mujica había cometido un error grave y que debía explotar sus declaraciones para apelar al voto de los indecisos. Eso llevó a que el Partido Nacional (blanco) pasara a la ofensiva y que el oficialismo quedara a la defensiva cuando faltan pocas semanas para las elecciones.

Comentá la nota