Martín Peredo volvió a la presidencia de la entidad, luego de su salida teñida de escándalo ocurrida en 2008. El referente barrial aseguró que su relación con Rosso “nunca fue mala”.
Dos años y medio después de aquel episodio se concretó el retorno del referente barrial a la entidad fomentista.
“Decidimos conformar lista por un pedido de los vecinos, por la forma en la que fuimos dejados de lado. Nos pusimos a conversar con un grupo de vecinos. En todo este tiempo no tuvimos Día del Niño, no tuvimos cubiertas las necesidades mínimas”, explicó Peredo a EL CIVISMO.
- A la distancia, ¿qué análisis hace de lo ocurrido en 2008?
- En esa oportunidad nosotros presentamos en tiempo y forma la lista. Esa lista fue aceptada por el entonces director de Entidades Intermedias, Federico Rodríguez. Después se habló de una asamblea que nunca existió, y ese domingo que ellos convocaron a asamblea para el recambio de autoridades, nosotros convocamos a la gente a votar. Nos encontramos con una sorpresa. Todo lo acontecido en el barrio tiene nombre y apellido, se llama Humberto Guibaud (ex secretario de Gobierno), y se lo dedico a Humberto Guibaud, por culpa de él fue todo lo que pasó. Creo que Federico Rodríguez es una persona que puede tener una responsabilidad y un trabajo importante en un quiosco, pero no en lugares serios para beneficiar a un barrio, porque nunca estuvo a la altura de las circunstancias.
El funcionario que vino, siendo peronista, violó los derechos de un grupo de vecinos.
- ¿Siente este regreso a la sociedad de fomento como una revancha?
- No es una revancha porque no perdí con nadie. De mi parte no hay rencor. Lo que sí puedo decir es que el barrio estuvo en manos antidemocráticas. Muchos pregonan las cosas del pasado y tienen un buen pasar hace unos cuantos años. Acá en el barrio La Palomita se olvidaron de la justicia social que pregonan y de los derechos de la gente.
- ¿Cómo caracteriza el actual estado de la sociedad de fomento y del barrio?
- Administrativamente no hay mucho que decir porque nos dieron el libro de acta y ediliciamente los vecinos que nos antecedieron hicieron algunas cosas. También tengo que decir que el señor Enrique Pombo, el presidente saliente, es una excelente persona. No estamos festejando nada, estamos convencidos de que la responsabilidad hay que triplicarla y hacer más de lo que hizo.
- ¿Cuáles son las necesidades del barrio?
- Ya comenzamos con una feria americana y una lotería familiar. Queremos hacer los refugios que nos pide la gente. Ver si podemos hacer más asfalto, y después los mismos vecinos van marcando las necesidades. La gente tiene voluntad de colaboración, y eso es lo fundamental para progresar. También buscaremos terminar el salón de la sociedad de fomento para que lo puedan usar los vecinos, y hacer algunas mejoras en la sala de primeros auxilios.
- ¿Cómo cree que cae en el gobierno el regreso suyo a la sociedad de fomento?
- No voy a ser tan hipócrita de negar mi trayectoria política en el peronismo de Luján. La relación con la doctora Graciela Rosso, de mi parte, nunca fue mala. Nunca tuve problemas y espero no tenerlos ahora. Conozco a Rosso desde hace muchos años y sé de las ganas de progreso para Luján que tiene. Estoy pidiendo a la brevedad una reunión con ella. Con respecto a la relación que tengo con Prince, vuelvo a reafirmar que juego en cancha prestada. Para Miguel Prince trabajé muchos años. Miguel es mi amigo, mi hermano. Eso no tiene nada que ver con lo otro, acá trabajo para el progreso del barrio. A Miguel no le debo nada, no como muchos que vivieron de la fábrica del princismo. Me pone mal cuando una persona sale a hablar mal de Miguel siendo que tienen un buen pasar gracias a Prince.


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