"Quiero estos datos" le dijo el subsecretario de Educación de la Provincia a la jefa regional Anahí Carbone. Se habló de "malos aprendizajes" en la escuela primaria, de los problemas que enfrenta el área y revelaron datos de deserción escolar. Entre los inspectores se escucharon pocas voces.
En la sede de la calle España estuvieron autoridades de todas las ramas de la educación de Azul, Tapalqué, Bolívar y Olavarría junto a los consejeros escolares Níver Cusato, César Arbío, Lisardo De la Vega, Susana Valverde y Carlos Estebani.
Fue la oportunidad que tuvieron los inspectores, en su mayoría mujeres, para hablar cara a cara con el director general de Educación de la Provincia y plantearle los problemas edilicios, de matrícula, de deserción escolar, de aprendizaje y de los comedores escolares que actualmente soportan muchas escuelas.
Pero ¿fue así? ¿Se lo dijeron? ¿Plantearon la realidad de algunos establecimientos escolares de Olavarría? ¿Cual fue la impresión que se llevó Oporto del día a día en las aulas de la Ciudad?
La introducción la hizo Alicia Tabarés. La diputada dijo: "Acá ustedes tienen la posibilidad de dialogar con Mario (por Oporto). Olavarría es uno de los distritos que mucho demanda en educación". Agregó que los docentes (de Olavarría) "son estudiosos, se capacitan. Hoy tienen la oportunidad de estar y dialogar con Mario y con el subsecretario de educación de la Provincia".
El profesor Mario Oporto agradeció las palabras de la legisladora y se metió en el debate con los inspectores: "Voy a decir dos o tres cosas y ustedes tienen la posibilidad de preguntar".
"Quiero salir de Olavarría con una agenda básica de decisiones. Nosotros hemos comenzado el ciclo lectivo 2010 con buenas perspectivas por las paritarias bien hechas. Esto salió así por un crecimiento de madurez cívica desde el comienzo de la negociación" aseguró.
Oporto explicó "acá se ha formado un triángulo negativo en la globalidad del sistema educativo. Por un lado muchísima gente cree que el estado no invierte en educación, aunque nosotros invertimos el 38 por ciento de nuestro presupuesto. Pero muchos creen que el estado no invierte a propósito, para que la gente sea ignorante y se la pueda dominar mejor. La otra pata negativa es creer que los docentes no quieren trabajar. Hay una parte de la sociedad que cree que la docencia tiene tres meses de vacaciones que trabaja tres horas por día, y que quieren hacer huelga".
Por otro lado, el funcionario dijo que "hay un sector que cree eso que los docentes faltan siempre, no les gusta trabajar, pero la tercera pata que me parece la más grave es que todos juntos creemos que los pibes no quieren estudiar y que además son adictos, delincuentes, violentos. La verdad que ese triángulo todo junto es un desastre: si estamos convencidos que al estado no le interesa la educación y no invierte, y los docentes no quieren dar clases y los pibes no quieren estudiar, tenemos sin dudas un futuro bastante dificultoso".
"Ese triángulo negativo tiene una ventaja, no existe. Creo que el estado invierte en educación y falta todavía. Creo que hay que debatir fuertemente el financiamiento educativo. No hay que utilizar ni para los docentes ni para los alumnos que la excepción tape al promedio" acotó.
Y apuntó: "Creemos que todos los chicos tienen que ir al jardín de infantes, que hay que bajar la repitencia en primaria, que un chico que termina el primer ciclo en primaria tiene que saber leer y escribir, y un chico que termina la primaria tiene que saber leer y escribir muy bien. Que no podemos naturalizar que los chicos que llegan a la secundaria no sepan ni leer ni escribir, y después lo naturaliza el ingreso a la universidad".
"Hay egresados que tienen faltas de ortografía, no saben leer ni escribir y se lo toma naturalmente" señaló y siguió: "Me parece que tenemos que construir una escuela secundaria inclusiva y exigente pero es difícil, porque venimos de la escuela secundaria selectiva".
Después de los planteos Oporto reiteró que "no me gustaría que alguien tenga algo que decir y no le demos la oportunidad".
Una de las inspectoras presentes dijo entonces que lo que más trabajo les llevó fue la implementación de la nueva secundaria e intentar que todos los chicos continúen en el ciclo superior. Asimismo, planteó inconvenientes en las secundarias rurales por la poca matrícula y las dificultades que ocasionan algunas materias.
La inspectora Anahí Carbone, jefa regional de Educación, explicó que en otras escuelas rurales se recuperaron alumnos que habían abandonado el Polimodal, "se armaron secciones de 22 alumnos en algunas escuelas" señaló.
A su turno, el subsecretario de Educación, Daniel Belinche, aseguró "no queremos que haya escuelas que digan `no hay más vacantes´" y agregó que quieren sostener la inscripción abierta hasta mayo.
"Nosotros tenemos la obligación que las salas de 5 estén colapsadas y es una prioridad" enfatizó. Y afirmó "en la primaria tenemos escolaridad total y malos aprendizajes. Las evaluaciones dicen que los aprendizajes son malos fundamentalmente porque en lectura y escritura hay poco conocimiento. Los chicos aprenden menos de lo que deberían y esto impacta en las otras materias. Tenemos el tema de la deserción en la secundaria (7,7 % en el ciclo básico y 15 % en el ciclo superior)".
Belinche miró a Anahí Carbone y le dijo directamente "quiero estos datos" de la escuela pública, "porque estos salen de cruzar los de escuela pública y privada, y la pública nos da peor. No me interesa el cuaderno de actuaciones ni la carita feliz, me interesa saber (levantó el tono) cuántos chicos repiten en la escuela primaria, qué sobre-edad hay, qué aprenden en lectura y escritura, qué deserción tenemos en secundaria y qué nos falta de escolarización en inicial".
Una inspectora de educación especial de Azul planteó los problemas en el área, de transporte y edilicios, y Oporto explicó que "se necesitan 35 millones de pesos para solucionar el problema de transporte de educación especial (por la compra de vehículos). En este distrito educación especial esta dañado, se necesitan cargos, transporte y material didáctico".
"La ley federal de educación que generó muchas críticas desde su inicio, una de las dificultades más grandes que trajo fue la revolución arquitectónica escolar, difícil de resolver" dijo Oporto, quien admitió así la realidad, pero lo hizo sin ningún planteo de los inspectores.
"Para mí mantener los edificios es importantísimo, aunque a la política le gusta más inaugurar nuevos", lanzó. "Para mantener ya tenemos 8600 edificios, o sea unos 8.500.000 metros cuadrados" detalló.
"En educación inicial no se necesitan por lo que veo (`ustedes refútenme para eso están acá´, les dijo)". La inspectora de educación inicial de Olavarría afirmó que los espacios "están".
Otra inspectora planteó la creación una sala maternal para una secundaria que tiene una alta cantidad de chicas embarazadas o que son madres. Oporto respondió: "Hay que combinarlo con educación sexual, atender lo existente y retrasar la maternidad por otro lado".
La inspectora, entonces, advirtió que se cree que desde psicología hay escuelas y edificios vacíos "y eso nos preocupa". "Tenemos cuestiones de infraestructura que son necesarias –dijo- pero también es cierto que tenemos que hacer un trabajo muy intenso en políticas educativas inclusivas en edificios que tienen los espacios necesarios. Digo esto porque sino quedamos enredados en la carencia sin pensar en la gestión y las acciones necesarias que tenemos que llevar a cabo. Acá tenemos espacios ociosos en edificios y tenemos otro problema mas grave aún, en barrios en riesgo de vulnerabilidad no quieren mandar a los chicos a las escuelas del barrio sino a otras".
"Tenemos dramas sociales que indican que los padres no quieren mandar a los chicos a las escuelas de la periferia, hay que recuperar la calidad de la gestión en esas escuelas y la calidad pedagógica para que esas familias vuelvan a confiar. Ese es el gran desafío que tenemos como inspectores" analizó.
El virtual viceministro tomó la palabra y concluyó: "El drama lo vemos en toda la provincia".

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