Lo aseguró la cancillería francesa tras cinco horas de discusiones junto con las delegaciones rusas, ucranianas y alemas. En el terreno, los prorrusos derribaron un avión en Lugansk y 10 civiles murieron en Donetsk
Los ministros de Relaciones Exteriores ruso y ucraniano se separaron el domingo de noche sin lograr avances concretos tras una reunión "difícil" en Berlín, según su anfitrión alemán, en tanto en el terreno continuaban los combates.
"Una discusión difícil pero creo y espero que hayamos hecho progresos", declaró Frank-Walter Steinmeier, único de los responsables que se vio con la prensa, tras finalizar cinco horas de discusiones cuatripartitas "francas" con sus homólogos ucraniano, Pavlo Klimkin, ruso, Serguei Lavrov, y francés, Laurent Fabius.
El ministro alemán no precisó en qué puntos se logró progresar.
Una fuente diplomática francesa indicó que "a pesar del clima difícil, se lograron progresos", sin dar más precisiones.
Los participantes informarán a sus jefes de gobierno respectivos, señaló Steinmeier, y lunes o martes podría decidirse "de qué manera continuarán las discusiones de hoy".
"El objetivo continúa siendo hacer todo lo posible para contribuir a que las armas se acallen en Ucrania, y evitar que se produzcan más víctimas", añadió.
También Moscú destacó luego de la reunión que se logró "cierto progreso", en referencia al control de la frontera ruso-ucraniana, así como de la entrega de ayuda humanitaria a la población del sureste de Ucrania.
Antes de esta reunión, el diplomático alemán, muy comprometido junto a la canciller Angela Merkel en encontrar una salida a este conflicto, esperaba poder definir un esbozo de hoja de ruta hacia un alto al fuego, aunque reconocía que las partes se encontraban todavía "lejos de una solución política".
"Si no prestamos atención (...) la situación se deslizará hacia un enfrentamiento directo entre los ejércitos ucraniano y ruso. Eso debe evitarse a toda costa", había declarado Steinmeier antes de este encuentro.
"La prioridad tiene que ser el respeto de la integridad territorial de Ucrania, el fin de la violencia y la reanudación del proceso político", indicaba por su parte en lo previo su homólogo francés, Laurent Fabius, en un tuit.
En el terreno, los separatistas prorrusos derribaron el domingo un avión de caza ucraniano MiG-29 en la región de Lugansk, un bastión de los rebeldes, indicó a la agencia AFP Leonid Matiujin, vocero militar ucraniano.
Mientras tanto, la ayuda humanitaria rusa destinada a las poblaciones del este de Ucrania continuaba bloqueada a 30 kilómetros de la frontera con Ucrania a la espera de la inspección del Comité Internacional de Cruz Roja (CICR), tras el acuerdo cerrado la víspera entre Kiev y Moscú sobre el procedimiento de inspección.
AP
Los ministros de exteriores de Francia, Ucrania, Alemiania y Rusia (de izquierda a derecha)
En la región de Donetsk, otro bastión de los separatistas, diez civiles murieron en la capital en 24 horas, según el ayuntamiento. La alcaldía de Donetsk indicó además que el abastecimiento de agua "cesará por completo" a partir de las 21:00 (18:00 GMT) por la avería en una línea eléctrica del principal acueducto.
Entrega de armas y mercenarios
Este contexto no contribuye a apaciguar la tensión, recrudecida desde que Kiev anunciara el viernes ladestrucción de parte de una columna de blindados rusos. La introducción en territorio ucraniano de esta columna, vista por periodistas británicos, provocó una oleada de indignación en los países occidentales.
"Es importante parar el flujo de armas y mercenarios de Rusia", escribió Klimkin, en su cuenta
Twitter.
En una conversación telefónica, el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, y el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, estimaron que el envío de armamento a los separatistas no era compatible con el objetivo humanitario de Rusia.
AP
Parte de los 300 camiones rusos, que según Moscú transportan 1.800 toneladas de ayuda
"Lo hemos repetido varias veces, no suministramos ningún equipo militar allá", repitió el domingo el vocero del Kremlin, Dimitri Peskov.
La jefa del gobierno alemán, la canciller Angela Merkel, pidió explicaciones anteriormente a Moscú tras las declaraciones de un jefe separatista que aseguró haber recibido unos 150 equipos militares y a unos 1.200 combatientes entrenados en Rusia.
La saga del convoy humanitario ruso, que Kiev y los países occidentales temen que sirva de tapadera a una intervención rusa, seguía sin desenlace.
El responsable del CICR en Rusia, Pascal Cuttat, indicó que la inspección oficial del convoy previa a su entrada en Ucrania no empezó. "Quizás mañana o pasado mañana", precisó Paul Picard, responsable de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), presente en la frontera.
Los cerca de 300 camiones rusos, que según Moscú transportan 1.800 toneladas de ayuda, están bloqueados desde el jueves a una treintena de kilómetros del puesto fronterizo ruso de Donetsk, en la localidad rusa de Kamensk-Shakhtinski.


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