El contingente de una treintena de aborígenes formoseños mayores de 60 años que días pasados había viajado en avión al complejo Chapadmalal y la ciudad de Mar de Plata para pasar jornadas de esparcimiento, regresó ayer a la provincia y expusieron los gratificantes momentos vividos, sobre todo al poder conocer el mar y tener la experiencia de estar en el aire sobrevolando los cielos.
Expuso asimismo Fernández que “en esta provincia existe una fuerte política a favor de las comunidades aborígenes, y en eso nuestro gobernador, el doctor Gildo Insfrán ha marcado siempre hitos fundamentales, dándole reivindicaciones en todo sentido a nuestros pueblos originarios, por lo que este aporte del PAMI trata de sumar un poco más a esa equidad e inclusión que se practica en esta gestión de plena justicia social”.
La delegación estuvo integrada por aborígenes wichí y tobas, mayormente provenientes de comunidades del extremo oeste, como Ingeniero Juárez, Misión Pozo Yacaré y María Cristina, cada uno de los cuales recibió además de prendas de vestir, un subsidio de mil pesos “para gastos personales”, ya que “el alojamiento y los traslados fueron gratis.
Los formoseños fueron los primeros en disfrutar de esta propuesta, y cada uno de ellos fueron seleccionados de manera equitativa, siendo la primera vez en que suben a un avión y en apreciar el mar, y en total estuvieron cinco días disfrutando de un amplio programa de esparcimiento.



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