Uno de los cuerpos fue extraído de su asiento a 3900 metros de profundidad y será enviado a Francia
La Dirección General de la Gendarmería Nacional francesa (DGGN) destacó ayer en París la magnitud de las dificultades de la operación de recuperación de cadáveres que comenzó anteayer e insistió en que "persisten enormes incertidumbres" sobre la posibilidad de sacarlos a la superficie. Según la DGGN, después de "un intento infructuoso, el cuerpo de una de las víctimas" del vuelo fue izado a bordo del buque L'Ile de Sein, a comienzos de la mañana de ayer.
"Tras haber permanecido sumergido casi dos años a una profundidad de 3900 metros, el cadáver -todavía sujeto al asiento por el cinturón de seguridad- parece muy deteriorado", indicó la gendarmería. "Se extrajeron muestras de los restos, que serán enviadas (a París) junto con las cajas negras la semana próxima para determinar si existe la posibilidad de identificar a las víctimas a través del ADN", agregó la misma fuente.
Los restos de 50 de los 228 pasajeros del Airbus de Air France que se estrelló en el océano, al nordeste de Brasil, habían sido recuperados pocos días después del accidente flotando en el agua. Pero recientemente, los robots submarinos que descubrieron las partes faltantes del avión fotografiaron numerosos cadáveres que seguían sujetos a sus asientos.
"El problema de los cuerpos es realmente delicado. Existe un aspecto traumatizante y nadie sabe en qué estado se encuentran", había advertido en su momento Robert Soulas, vicepresidente de la asociación francesa de familias de las víctimas Entraide et Solidarité AF447.
Algunos especialistas creen que el frío y la ausencia de oxígeno de las grandes profundidades podría haber favorecido la conservación de los cadáveres. Del mismo modo, en cuanto sean remontados a la superficie podría producirse un rápido deterioro.
"Casi no tenemos experiencia en la recuperación de material orgánico de esta magnitud a tanta profundidad", reconoció Klas Lakschewitz del Instituto de Ciencias Marinas (IFM-Geomar) de la Universidad de Kiel, que prestó su robot de salvataje Alucia para la misión. "Es posible, pero difícil de imaginar", agregó.
Las familias de las víctimas brasileñas manifestaron no obstante su voluntad de que todos los cuerpos sean recuperados y que las cajas negras sean decodificadas fuera de Francia.
El 1° y el 3 del actual, los robots consiguieron recuperar del Mar de los Sargazos, al nordeste del archipiélago brasileño Fernando de Noronha, las dos cajas negras que graban los parámetros de vuelo y las conversaciones de los pilotos. Los expertos afirman que ambas están en buenas condiciones y que tomará unos 15 días extraer las informaciones que explicarían las causas de la tragedia.
Aquel 1° de junio, una severa tormenta azotaba ese sector del Atlántico y los expertos se preguntan por qué el piloto decidió no desviarse como lo hicieron otros dos aviones 20 minutos antes. Desde entonces, muchas son las dudas que no tienen respuesta: ¿se trató de un desperfecto técnico? ¿De un error de pilotaje? ¿O de una desgraciada serie de acontecimientos?
¿Fueron los sensores de velocidad del avión que, al congelarse, provocaron la catástrofe?
Tanto para Air France como para Airbus las informaciones que libren las cajas negras serán cruciales.
Comentá la nota