Si bien la Subsecretaría de Salud asegura que la mayoría regularizó la situación y que sólo una pone límites, los fines de semana y principalmente durante la noche la atención se resiente.
A principios de diciembre, la denuncia de una médica del Castro Rendón y luego la dirección de ese hospital alertó sobre la situación. Los fines de semana, problemas mayores, como seguimiento de cirugías o urgencias que no requieren de ambulancia pero que demandan una rápida atención, también se canalizaron en el sistema público. Y la comparación con las estadísticas de años anteriores revela que la diferencia la marcan pacientes con cobertura social. Según datos de la atención en guardia del Castro Rendón, entre el 23 y el 26 de diciembre pasaron 477 adultos. En la misma fecha, en 2011, los pacientes fueron 411. Ninguna de las cifras incluye a niños, que en este hospital cuentan con una guardia exclusiva. La diferencia marca un incremento del 15%. Si se considera que este año no hubo heridos por pirotecnia -una variable que durante las Fiestas incrementa el número de consultas y que sí influyó el año pasado- el aumento sería aún mayor.
El hospital Buquet Roldán recibe un promedio diario de 200 pacientes a través de las guardias. La cifra supera por mucho a las de los 17 centros de salud que se distribuyen en los barrios y que, salvo en el de El Progreso, que funciona toda la semana y tiene guardia activa, apuntan a reforzar lo que en salud se llama atención primaria o prevención. Además, son estos centros de salud pública los que se ocupan de las zonas de la ciudad más alejadas del oeste, el este, la costa y la meseta, donde prácticamente no hay sanatorios privados.
El más afectado
El hospital del centro de la ciudad es derivador de otros hospitales y atiende a los heridos por accidentes o traumas. De allí el cuestionamiento por la falta de atención de los centros privados: la medida de las clínicas perjudicó en mayor dimensión al hospital del centro, que habitualmente no captaba esa demanda y se ocupaba principalmente de las urgencias.
La última información oficial de la Subsecretaría de Salud respecto de las restricciones que aplicaron las clínicas y sanatorios privados indica que la situación estaría resuelta. Tras un relevamiento propio, el área de fiscalización de la cartera a cargo del ministro Rubén Butigué aseguró que de las siete clínicas privadas que tienen la obligación de brindar el servicio sólo una pasó a estudio de la asesoría legal. El resto, según la Subsecretaría de Salud, habría normalizado la atención. Sin embargo, en la práctica se puede comprobar que, principalmente en el horario nocturno o durante los fines de semana, algunas de las clínicas no tienen previsto un equipo médico exclusivo para el sector y la atención se resiente.
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