La medida, que se aplica desde ayer, afecta a las citrícolas y a aquellos ingenios azuceraros que no pueden funcionar con combustibles alternativos. Una crisis que comenzó en 2003 y se fue agravando.
Debido a un incremento exponencial del consumo de gas domiciliario debido a las bajas temperaturas, las industrias tucumanas, principalmente las citrícolas, sufren desde ayer un corte total del suministro del fluido, según confirmó en declaraciones a la emisora LV7 el gerente general de la empresa Gasnor, Elio Hernández.
El directivo dijo que las restricciones se iniciaron el fin de semana, cuando se mermó en un 25 por ciento la entrega de gas a las fábricas que tienen contratos interrumpibles, pero el lunes "se les pidió a las industrias que corten el consumo de manera total". "Deben ir parando porque la instrucción que recibimos es llegar a cero consumo para hoy (por ayer)", graficó Hernández y aclaró que la restricción "se irá evaluando día a día", de acuerdo a cómo evolucionan las condiciones climáticas y los consumos residenciales que, según explicó, "son los que definen estas cosas porque se le da prioridad".
Hernández aclaró que la medida adoptada entre el lunes y ayer afecta a todas aquellas fábricas que no pueden funcionar sin gas, utilizando combustibles alternativos, como gasoil, bagazo de caña, chips de madera y celuloide. "En general, los ingenios es difícil que paren", sentenció y aunque de todas maneras advirtió que las fábricas azucareras "si paran, producen un consumo adicional de gas, porque dejan de tener bagazo para poder limpiar su sistema de producción internamente y eso genera más consumo de gas en el arranque de las maquinarias. Pero, por lo general ellos se autoabastecen con su propio combustible que generan que es el ingenio", insistió.
Por el contrario, el gerente de Gasnor admitió que las citrícolas no tienen otra alternativa que paralizar su actividad por el corte total del suministro de gas. "Para poder secar los secaderos de cáscaras, que son los que más consumen el fluido, no pueden hacerlo con otro combustible que no sea gas. Entonces, deben parar por lo menos el secado de cáscara, y si no secan la cáscara la tienen que tirar al efluente, lo que genera otro problema. Si paran, las citrícolas tienen la fruta en espera y eso les genera pérdidas muy grandes”, acotó.
Señaló que en la Argentina "empezamos a tener problemas con el suministro de gas, primero por el tema del transporte, en 2003, lo que luego fue solucionado paulatinamente". Recordó que "después, en 2006, empezamos a tener problemas de oferta de gas, por eso empezamos a importar cada vez más de Bolivia. Inicialmente importamos 3 ó 4 millones de metros cúbicos y ahora importamos 17 millones de metros cúbicos", graficó.
Finalmente, Hernández indicó que "antes, en 2003, se llenaba el gasoducto con producción local un 100 por ciento y ahora la producción local cayó de 20 millones a 7 metros cúbicos y el resto lo importamos de Bolivia".
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