Atención rápida y cordial, detalles y ofertas económicas, parte de las principales estrategias. El aumento constante de precios es la mayor amenaza para los locales de comidas.
En tiempos de inflación el ingenio de los empresarios gastronómicos salteños se agudiza para captar nuevos clientes. Una distinguida atención, rapidez en el servicio, comodidad, detalles y promociones, entrega a domicilio, forman parte de las principales estrategias para mantener en pie los locales de comidas.
En un restaurantes de comida autóctona ubicado en España al 400, la encargada Isabel Suica contó: "Si bien los clientes nos buscan por nuestras empanadas, también ofrecemos pizzas por metro caseras y hechas al horno de barro, que está a la vista y al turista, especialmente, le gusta", comentó.
En el último tiempo el local repuntó su clientela con visitantes que llegan a la ciudad. Otra forma de atraer comensales son los precios. La casa de comidas exhibe a diario en una pizarra uno o dos ofertas económicas. Por ejemplo, por $75 se ofrece dos empanadas más una pasta casera más un postre. Si el plato del día es ñoquis y el cliente pide tallarines o ravioles con tuco o a la rossini (salsa blanca) paga lo mismo. La lasagna o los sorrentinos tienen otro precio.
El que no apetece una pasta y prefiere una porción de pollo con fritas o mixta más el postre de la casa, un budín o un flan, también tiene una atención: un plato cuesta $75.
En otro negocio gastronómico que se destaca por sus carnes asadas, en la primera cuadra de la calle Buenos Aires, Guillermo Rindl, su encargado, en marzo pasado notó una merma del 25% en las ventas, pero afortunadamente están mejorando.
"Nuestra principal estrategia es la buena atención al cliente y la comida que se prepara en el momento del pedido. Le explicamos a la gente que no tenemos nada guardado, el que quiere comer sin sal sólo nos tiene que avisar. Creemos que si una persona se siente cómoda y come muy bien va a volver", dijo Rindl.
El restaurante trabaja con más turistas, aunque trata de rescatar a los clientes locales. Tienen promociones en los vidrios que no están en la carta. Por ejemplo, milanesa napolitana con guarnición para dos personas $110, suprema con guarnición más postre (flan, ensalada de fruta o helado) $110.
Además ofrecen unos tallarines a la parisién más postre para dos personas a $100. De acuerdo al encargado del local también se puede aprovechar la porción de lomo a la frontera a $90, un pollo al ajillo con papas fritas a $85, entre las comidas típicas una porción generosa de cabrito con guarnición a $163, que por lo general la comparten dos personas, y una parrillada para dos, con guarnición, a $270. En comparación con la oferta de la vidriera, si el cliente pide un plato de milanesa a la napolitana de la carta debe pagar $88 y aparte la guarnición a $39, la más económica.
"Muchos optan por estas opciones, vienen matrimonios que prefieren comer más barato y otros que no se fijan en los precios. Tenemos alternativas para todos los bolsillos e inclusive en la carta también ofrecemos un menú económico", dijo Guillermo Rindl.
Una casa de comidas árabes en la avenida San Martín al 600 es otra de las tantas que día a día saca su pizarra. Hay promociones permanentes de lunes a sábado (hasta el mediodía), que varían cuando aumentan los precios de los insumos y de la mercadería, comentó, Alfredo Jeder.
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