Reservado

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La disyuntiva de nombres por las que pasa la hija del Gobernador. La discusión de Baradel con un funcionario municipal. El celular perdido en Berisso. El viaje de Aguer y más.
Ansioso. El gobernador Daniel Scioli está atravesando por un duro momento con los conflictos que está atravesando la provincia, pero hay algo que lo tiene mucho más ansioso y es la llegada de su primer nieta. A pocas semanas que nazca, Lorena Scioli ya tiene todo listo el cuarto y el ajuar que lo preparó con de Karina Rabolini. Eso sí, aún no definen el nombre de la nieta del Gobernador: “Estamos entre Sol, Paz, Luz y Alma”, explicó Lorena y aseguró: “El más ansioso es papá, y es lógico, va a ser abuelo por primera vez". Falta poco para el nacimiento y veremos cómo reacciona Scioli ante este nuevo desafío: ser abuelo.

Lo que faltaba… El paro de docentes y la negativa de provincia de realizar una oferta superior al 22,6% se llevó la semana entera. Todas las notas giraron en torno a ello. De hecho, el gremialista Roberto Baradel estuvo en varios programas explicando la situación de los maestros bonaerenses. Llamó la atención su paso por uno de los programas de A24. Es que Roby estaba comentando al conductor los pasos que iban a seguir cuando de repente un “panelista” le hace una pregunta un tanto incomoda. Lo que resultó por demás llamativo es que ese panelista era Sergio Federovisky, titular de la Agencia Ambiental en La Plata. Baradel le respondió e intercambió ideas en las que parecían no coincidir. En el Municipio prefieren llamarse al silencio. No pueden creer los papelones que tienen que pasar. Lo cierto es que, si hacemos memoria entre todos, con las discusiones de la Planta de Basura que encabezó Federovisky más de una vez pasaron momentos peores...

"Esto no le va a gustar al Papa Francisco". Y un buen día la avenida 53 pasó a llamarse “Francisco” en honor a nuestro Papa argento. En encargado de bendecir el supremo acto fue, nada más ni nada menos, que el arzobispo de La Plata, Héctor Aguer. Sí el mismo que no hizo sonar las campanas cuando la noticia de que había un Papa argentino llegó a sus oídos. El mismo que tampoco hizo una misa especial por la nueva designación de Bergoglio. Ese mismo bendijo la placa que dice que avenida 53 se llama Francisco. Para mayores, durante la mini ceremonia a la que asistieron el intendente Pablo Bruera, su hermano Gabriel, Javier Pacharotti y demás concejales, Aguer no paraba de decir que “a Francisco no va a gustar”. En cuanta oportunidad tuvo, el arzobispo remarcaba que al Papa no le iba a gustar que una avenida llevara su nombre; y Bruera miraba para otro lado. No conforme, Aguer redobló la apuesta y dijo: “Voy a viajar a Roma y le voy a contar a Francisco”. Seamos sinceros, el enojo de Aguer venía de su histórico enfrentamiento interno con Bergoglio, de que tuvo que salir a la calle y hablar con la gente por el acto, y de que, sin duda alguna, se muere de ganas de que su nombre esté en alguna calle de la ciudad. “Seguí participando”, dijeron algunos cuando hicieron la misma lectura que este Reservado.

¿De quién es la culpa? Que fue mía, que fue tuya, que lo tendrías que haber llamado, que la invitación la mandé. Podríamos seguir párrafos enteros escribieron excusas que se dicen cuando las cosas no salen como se habían planeado. En este caso hacemos referencia a la apertura de sesiones del Concejo Deliberante en Berisso, en donde Enrique Slezack dio un extenso discurso repasando sus 3 mandatos como intendente. La cuestión aquí es que hubo una ausencia que le generó varios problemas. Juan Ignacio Mincarelli no asistió porque no fue invitado. En el entorno más íntimo de

Quique dicen que él estaba invitado pero que desde el área de “protocolo” no lo llamaron porque no tenían su celular (Desde este medio podemos asegurar que más de una vez los políticos llaman a los periodistas para pedir teléfonos de otros políticos que en teoría son “amigos y/o aliados”).

Sin embargo, podríamos hacer una segunda lectura por demás valedera. En un año electoral, Slezack afirmó varias veces su intento de acercamiento a Mincarelli – quien peleara las internas del FpV y perdiera por menos de 3.000 votos – para un armado de listas juntos o para ayudarse “mutuamente”. Pero esto, en la apertura de sesiones no sucedió. Si realmente Quique lo invitó y el área de protocolo no lo llamó, todo se solucionaría con un simple llamado telefónico: Slezack discando el número de Mincarelli – que sí lo tiene – y explicándole el mal entendido. Pero desde el entorno de éste último afirman que el celular nunca sonó…

Sobran las palabras. Todavía no sabemos si es bueno o malo que el taxista Juan Carlos Berón tenga su propio banner en avenida 7. Estamos en democracia, es cierto. Pero hasta podemos entender que esto es un “abuso” de la democracia. Va con buena onda, no lo mal interpreten. Les dejamos la foto y las deducciones háganlas ustedes mismos…

Estacioname el auto con cautela(r). En la Municipalidad las caras no eran las mejores, expresaban bronca. Aunque saben que son dos cautelares. A ver si nos explicamos. El miércoles (a modo de bienvenida del fin de semana largo) llegaron al despacho del intendente las dos medidas cautelares que suspenden la implementación del estacionamiento medido en varias cuadras de la ciudad, sin embargo la Comuna desoyó las mismas.

Lo cierto es que el “vecino”, el “platense”, esa persona que Bruera dice cuidar tanto lo dejó en el medio del conflicto. Sin saber si hay que pagar o no, quedó rehén y en el medio de una gran disyuntiva: acatar la ley, o evitar futuros actos administrativos y pagar el medido tal como dijo el Municipio a través de sus medios afines. Queda claro que el silencio, en esta ocasión, no ayuda. La disputa política, que poco importa al que quiere estacionar su auto para ir a trabajar, llegó a las calles de la ciudad.

Veremos que hace el Municipio que, aunque no parezca, tiene una nueva oportunidad de fundamentar (con criterio y estudios) la necesidad de ampliar en 130 cuadras el estacionamiento medido. Esperemos que esta vez, los funcionarios que elija el Intendente estén a la altura de las circunstancias.

¿Extrañará su banca? Entre tantas reuniones para resolver el conflicto con los docentes, la directora de Cultura y Educación, recibió a muchas personas en su despacho. Los visitantes pudieron observar sus raíces peronistas en el lugar, con los cuadros de Perón y Evita que adornan sus paredes. Pero algo llamó la atención entre los objetos que Nora tiene detrás de su escritorio y fue la placa que reza: Senadora Nora de Lucia. Esa lámina estaba colocada en la puerta de su despacho en el Senado bonarense que dejó para hacerse cargo de la cartera de Educación de la provincia. Si bien hace meses que es la nueva directora de Educación, parece que todavía añora sus días como senadora provincial, donde, sin duda, tenía muchos menos conflictos que resolver y, por qué no, mucha más paz y tranquilidad.

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