Los efectivos de la comisaría de Valle Viejo y personal de Bomberos trabajaron para lograr el rescate.
El animal se precipitó y cayó en la fosa, que se encuentra en el fondo de una vivienda propiedad de la familia Silva, donde quedó atrapado sin la posibilidad de salir por sus propios medios, por lo que los vecinos solicitaron ayuda.
El pozo en el que cayó el animal tenía una profundidad de tres metros y se encontraba precariamente tapado en el fondo de la casa, la cual tiene libre acceso en su parte trasera, por lo que según relato de los vecinos, el caballo habría accedido al fondo para pastar.
Efectivos de la comisaría de San Isidro, una dotación de Bomberos de la Policía de la Provincia y la brigada de Bomberos Voluntarios de Valle Viejo se presentaron en el lugar con elementos necesarios para proceder al rescate que duró unas tres horas.
Las tareas de rescate fueron arduas porque las extremidades inferiores del animal se hundieron en el lodo, pero algunos vecinos “baqueanos” colaboraron y armaron un trípode y un sistema de poleas y aparejos para comenzar con el rescate. “Fue una tarea dura, el barro chupaba para dentro al caballo y se complicaba para sacarlo, además el animal estaba nervioso y como estaba dentro del orificio semicubierto por el agua eso dificultó más las tareas, pero pudimos sacarlo sano y salvo", contaron.
Después del rescate, llegó al lugar traído por la policía el dueño del animal, de apellido Coronel, quien comentó que el animal se escapó de una finca ubicada en cercanías a la vivienda donde cayó.
Por su parte, el propietario de la vivienda, José Silva, pidió ayuda por los destrozos que produjo en animal: “Teníamos esta precaria fosa porque desde hace dos años venimos peregrinando para que el IPV nos haga el baño, y nos dijeron que sí, pero todavía estamos esperando".
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