Desde la Asociación Civil OTRANS La Plata y el observatorio de Comunicación Genero y Diversidad de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad de La Plata se manifestó su más enérgico repudio y consternación por la brutal golpiza que sufrió la activa militante trans platense, Laura Elena Moyano.
Laura, estudia en la Facultad de Periodismo y es vicepresidenta de la asociación civil OTRANS La Plata, organización que lucha por los derechos de las personas trans.
“Este hecho no es un caso aislado, sino que forman parte de una estructura simbólica profunda, responde a un mandato heteronormativo que organiza actos, fantasías y les confiere intengilibilidad”, sentenciaron en un comunicado conjunto dicha casa de altos estudios y la Asociación OTRANS.
En esa dirección se rechazó que “tanto las brutales golpizas que recibió Laura, como los femicidios trans- el de Amancay Diana Sayan por citar un ejemplo- responden a un discurso de orden, desde el cual se potencia el odio hacia las personas con identidades diversas.
En esa dirección, se cuestionó la no intervención del intendente municipal Julio Garro en el tema, y se rechazó la postura manifestada por el diario local El Día, en donde se “desconoce” la identidad de género de Laura Elena Moyano, al titular su artículo como “Brutal ataque a golpes en edificio céntrico”, cuando se trata de un caso de violencia de género, según se entendió.
“Con el agravante de su identidad auto percibida. Una problemática recurrente, conocida por muchos como “transfobia”. La noticia está ubicada en la sección policial, cuando es un problema social y tendría que ir en la sección sociedad. ¿Blindaje mediático también en La Plata? Este es uno de los temas que tiene que dar cuenta el periodismo platense, la justicia y principalmente el actual intendente de La Plata”, sentenciaron la ONG y el observadorio de la FPyCS.
En torno al caso, se informó en esa dirección que hay un sólo detenido por el hecho, y la causa la lleva la fiscal Leyla Aguilar, quien caratuló el caso como delito por “tentativa de homicidio”, a quien la cuestionaron por “desconocer el agravante por su identidad de género autopercibida”.
Finalmente, el caso fue vinculado con la muerte de la militante Amancay Diana Sacayan (quien fuera asesinada en octubre) y recibió de manos de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner su DNI, cuando se sancionó la ley de Identidad de Género.
Ambos casos tienen “casi el mismo modus operandi”, se entendió desde las entidades que luchan por los derechos humanos de transexuales y travestis: “a Laura la golpearon brutalmente dos hombres en su departamento, remarcó que fue con saña. Le propinaron varios cortes en el cuerpo, tiene la cara desfigurada y un puntazo en el pulmón. Entró a la guardia del hospital San Martín en estado crítico. Al igual que la militante Amacay Diana Sacayan”, se recordó.


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