Repudian la visita de diputados uruguayos a Malvinas

Repudian la visita de diputados uruguayos a Malvinas
Desde la embajada en Montevideo la calificaron como “cruda estrategia imperialista”. Ya están en viaje congresistas de diferentes partidos orientales. Y coincide con el viaje de un alto funcionario del Foreign Office.

La visita de una delegación multipartidaria de legisladores uruguayos a las Malvinas, generó una fuerte protesta del gobierno argentino a través de la embajada en Montevideo.

“Esto es más que una cruda estrategia imperialista cuyo último objetivo es mantener la ocupación de las Malvinas que empezó en 1833, al echar a los argentinos que vivían en las islas y que ahora continúa con la explotación ilegal de los recursos naturales de los territorios usurpados”, dice el comunicado emitido por la sede diplomática argentina y publicado esta mañana por la agencia Mercopress y algunos diarios uruguayos.

La gira se superpondrá a su vez con la que hará la semana que viene el ministro de Estado del Foreign Office y el Commonwealth, Hugo Swire. Antes de partir envió a las islas un mensaje: “La política argentina hacia las Islas Falkland está condenada a fallar”, dijo quien representa uno de los más altos rangos del gobierno británico en temas nos sólo relacionados al archipiélago en los últimos años.

Ahora bien, la furia argentina refiere al viaje que ya iniciaron los legisladores Fitzgerald Cantero (Partido Colorado), Jaime Trobo y Daniel Mañana (ambos del Partido Nacional), Daniel Radío (Partido Independiente) y Jorge Pozzi (del oficialista Frente Amplio). Trobo ya estuvo en marzo del año pasado invitado por el gobierno de las islas para observar el referéndum por el cual los isleños eligieron en su mayoría seguir siendo Territorio de Ultramar del Reino Unido.

El propósito del viaje, que es realmente muy llamativo en el marco de las tensiones políticas y comerciales de los gobiernos de José Mujica y Cristina Kirchner, tiene por objetivo, según Mercopress, “reunirse con políticos y empresarios” de las islas para tener “de primera mano una vista de la situación y las condiciones de las disputadas islas”.

Condenada al fracaso

Para los ingleses la política argentina hacia Malvinas “está condenada al fracaso", los dichos fueron realizados por el ministro de Estado británico, quien lo expresó en un comunicado enviado a los kelpers una semana antes de su visita a las islas.

El ministro británico de Estado para América latina, Hugo Swire, quien visitará la próxima semana las Islas Malvinas, envió un mensaje a los kelpers en el que advirtió que la política del Gobierno argentino hacia al archipiélago “está condenada al fracaso”.

Antes de emprender su viaje, que se superpondrá con la que hará un grupo de legisladores uruguayos, Swire remarcó que “si el Gobierno argentino cree que una retórica hostil y amenazas a los medios de subsistencia del pueblo de las Islas van a forzar al Reino Unido a negociar la soberanía de las Falkland, por encima de las personas que las habitan, está profundamente equivocado”.

“El Gobierno Británico cumplirá con la responsabilidad que le impone la Carta de la ONU de respetar el derecho de ustedes a la libre determinación. La Argentina puede seguir optando por desoír la opinión de los Isleños, pero es una política destinada al fracaso”, apuntó el ministro de Estado del Foreign Office y el Commonwealth.

En declaraciones reproducidas por el portal Mercopress, Swire destacó el referéndum realizado en las islas, subrayó que “el Gobierno británico cumplirá con la responsabilidad que le impone la Carta de ONU de respetar el derecho a la libre determinación” y remarcó que “el pueblo de las Islas Malvinas existe, tiene voz y se lo debe escuchar”.

“Es una pena que el Gobierno argentino siga desoyendo este mensaje y que intente negarles el derecho humano fundamental de determinar su propio futuro. Es indignante que profiera amenazas contra quienes participan de emprendimientos económicos legítimos o trate de perjudicar a quienes buscan relaciones de comercio y prosperidad mutua con los vecinos de las Malvinas. Una nación de cuarenta millones de habitantes que ejerce presión sobre una comunidad de tres mil personas en el siglo XXI no es una imagen muy edificante”, apuntó.

Y en este marco, insistió en que el Gobierno británico quiere “sentarse con el Gobierno argentino para hablar de una serie de temas concretos relativos al Atlántico Sur, entre ellos recursos naturales, comunicaciones y medidas de fomento de confianza”, pero sostuvo que “estas reuniones no pueden, no deben y no van a excluir al Gobierno de las Islas Falkland, el cual debe participar de cualquier conversación que afecte su futuro”, lo que es rechazado por la Casa Rosada.

“Creemos que tenemos mucho de que hablar, y que sería beneficiosa para todas las partes, y para la región, una mayor cooperación entre nosotros. La Argentina debería aprovechar esta oportunidad en lugar de despreciarla”, completó.

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