Reprimen en Turquía marchas de homenaje a las víctimas del atentado

Reprimen en Turquía marchas de homenaje a las víctimas del atentado

Miles de personas manifestaron para condenar el ataque terrorista del sábado y recordar a los muertos. La policía actuó con violencia en Ankara y Amed. La oposición cifró los fallecidos en 128.

Un día después del peor atentado en la historia de Turquía, grupos de manifestantes marcharon ayer en diferentes ciudades para recordar a las víctimas, que ya ascienden a 128 según la oposición, y fueron reprimidas por la policía en Ankara y en Amed, la capital de la región de mayoría kurda. Antes de movilizarse al centro de Ankara, la capital, el Partido Democrático de los Pueblos (HDP), una alianza entre kurdos y la izquierda tradicional que fue la gran sorpresa en las elecciones de junio pasado, informó que ya identificaron a 122 de las 128 víctimas.

El gobierno, en cambio, asegura que son 95 los fallecidos el sábado, cuando dos bombas estallaron en medio de una marcha a favor de la paz y en contra de la decisión del presidente Recep Tayyip Erdogan de reactivar el conflicto armado con la guerrilla kurda del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Entre los muertos, el HDP destacó que hay dos de sus candidatos a diputados para las elecciones del 1 de noviembre, comicios a los que Erdogan llamó luego de que su partido no lograra la mayoría absoluta por primera vez en una década. 

Por su parte, el partido socialdemócrata CHP, la mayor agrupación de la oposición y otro de los participantes de la marcha por la paz del sábado, informó que 11 de sus militantes fallecieron en el atentado. Desde el Vaticano, el Papa Francisco expresó su “gran dolor por la muerte de tantas personas indefensas” tras su habitual rezo del Ángelus ante los fieles reunidos en San Pedro. “Rezo por aquel querido país, pido al señor que acoja las almas de los difuntos y conforte a los que sufren”, agregó el pontífice, quien visitó Ankara durante su viaje a Turquía de 2014.

Pese a las palabras de paz llegadas desde el exterior, el clima político en Ankara y gran parte de Turquía es de tensión. “No queremos actos de venganza, el primer paso será el 1 de noviembre”, sentenció el copresidente del HDP, Selahattin Demirtas, durante una ceremonia en la plaza donde ocurrió el atentado. El gobierno turco dijo solidarizarse con las víctimas del ataque, todas integrantes de partidos u organizaciones de oposición. Sin embargo, la policía ayer no mostró ningún tipo de empatía cuando los manifestantes empezaron a llegar al lugar para participar de una ceremonia de homenaje a los caídos. 

Las fuerzas de seguridad levantaron barricadas en todas las calles que llevan a la explanada donde se produjo el atentado y durante un largo tiempo no permitieron pasar a las columnas de los partidos políticos y organizaciones civiles. Según un comunicado del HDP, la policía intentó dispersarlos con gases lacrimógenos y golpes de cachiporra. Se vivieron momentos de extrema tensión, hasta que algunos líderes de la oposición lograron negociar con las fuerzas de seguridad un corredor para entrar a la explanada, colocar unas flores y decir unas palabras para recordar a las víctimas. 

Algo similar sucedió en Amed, la capital de la provincia de Dyiarbakir, cuando unas 10 mil personas, según los organizadores, llegaron a la principal explanada del centro de la ciudad para pedir “A pesar de todo, paz”. Más tarde, en Estambul, una nueva marcha recorrió las principales calles y condenó la “retórica belicista de Erdogan contra el PKK”. Hasta anoche en Turquía, nadie se había atribuido la autoría del atentado pero, según algunos medios, la policía ya identificó los restos de dos atacantes suicidas y determinó que sus bombas se fabricaron con TNT y que contenían bolitas de metal para lograr mayor efectividad.

El gobierno de Erdogan sostiene que el atentado fue cometido por un joven turco islamista entrenado por la milicia del EI, que opera desde hace más de un año y medio en los países vecinos de Irak y Siria en contra de los gobiernos locales y sus aliados extranjeros. En cambio, la oposición en general, y el HDP prokurdo en particular, acusan al propio gobierno turco de haber apoyado al EI para que ganara terreno en las zonas kurdas de Irak y Siria, y de haber utilizado a esta milicia radical hace unos meses en Suruç para reactivar el conflicto con el PKK y crear un clima de violencia que justificara la convocatoria a nuevas elecciones, tal como ocurrió.  

ARGENTINA

La Cancillería difundió un comunicado para condenar el atentado del sábado. "La República Argentina expresa su más enérgica condena al cruel atentado terrorista perpetrado contra una manifestación en la ciudad de Ankara."

"El Gobierno argentino transmite sus condolencias y solidaridad al gobierno y pueblo de Turquía, en especial a los familiares de las víctimas, y reitera que el flagelo del terrorismo, inaceptable en todas sus formas, debe ser afrontado a través del esfuerzo conjunto de la comunidad internacional, en el marco del respeto de los DD HH y del derecho internacional." 

VENGANZA

"No queremos actos de venganza, el primer paso será el 1 de noviembre", sentenció el copresidente del HDP, Selahattin Demirtas, haciendo referencia al día de las elecciones generales.

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