Reprimen en las calles de Atenas mientras votaban el plan de ajuste

Miles de ciudadanos salieron a las calles en un intento desesperado por frenar la aprobación del severo programa que la Unión Europea y el FMI plantean para que Grecia pague las deudas con la banca. Los alemanes, preocupados.

Policías antimotines reprimieron con gases lacrimógenos y bastones a grupos de jóvenes que arrojaban piedras cerca del Ministerio de Finanzas griego, mientras el Parlamento debatía un nuevo y brutal ajuste económico. Grecia quedó paralizada por una huelga de 48 horas y miles de ciudadanos salieron a las calles de Atenas en protesta por el salvaje programa que se avecina y que terminará su trámite parlamentario hoy con la segura aprobación de medidas que autorizarán al gobierno a subir impuestos y recortar los salarios.

Las más recientes medidas de austeridad fueron aprobadas ayer en un primer paso por la Comisión de Finanzas del Parlamento, y hoy serán votadas en el recinto (ver aparte). Tras la aprobación, Grecia recibirá fondos de rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional para evitar ser la primera nación de la eurozona en caer en mora, lo que podría provocar una nueva crisis financiera en el continente y a nivel global.

Los choques con la policía se produjeron al principio de una huelga general de dos días, convocada por sindicatos indignados de que el nuevo programa de ajuste del gobierno por 28 mil millones de euros (40 mil millones de dólares) imponga impuestos a quienes ganan el salario mínimo y a otros contribuyentes de escasos ingresos. Las medidas se agregan a los anteriores recortes de gastos y aumentos de impuestos que contribuyeron a elevar la tasa de desempleo por encima del 16%.

Además, el gobierno socialista busca una recaudación de unos 50 mil millones a través de privatizaciones. Con este programa de recortes, el ejecutivo pretende desbloquear los 12 mil millones del quinto tramo del préstamo del FMI y la UE, sin el cual Atenas no puede afrontar sus pagos el próximo mes, y abrir la puerta a un segundo rescate. Sin esa cuota, Grecia enfrenta la perspectiva de incurrir en suspensión de pagos el mes próximo, un acontecimiento potencialmente desastroso para toda la eurozona, y en especial para el euro, la moneda común.

Como viene sucediendo desde el año pasado ante cada ajuste que implementa el gobierno griego, miles de ciudadanos salieron a manifestarse a las calles. Ayer, jóvenes usaron martillos para romper el pavimento y conseguir piedras para arrojarlas contra la policía. También incendiaron recipientes de basura en el centro de Atenas mientras los uniformados los perseguían y les arrojaba gases. Poco antes, unas 20 mil personas habían marchado pacíficamente en dos manifestaciones separadas y otras 7000 protestaron en Tesalónica sin incidentes. Voceros de la policía indicaron que al menos tres civiles y 21 agentes resultaron heridos, y que se realizaron varios arrestos.

En la huelga participó una gran variedad de trabajadores, desde médicos hasta actores. Cientos de vuelos fueron cancelados o reprogramados después que los controladores aéreos hicieron un paro de cuatro horas por la mañana y otras tantas por la tarde. Las huelgas de trabajadores del transporte público semiparalizaron el tránsito en la capital, mientras otros manifestantes bloqueaban el puerto del Pireo.

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