Escenas de violencia y anarquía se vivían anoche en Andalgalá por los enfrentamientos entre ambientalistas y la Policía.
Hasta el cierre de esta edición el resultado era de desorden social, más de cuarenta Autoconvocados detenidos en Chaquiago y la comisaría de Andalgalá, varios heridos, la destrucción de la vidriera del supermercado Los Mellizos de Nicolás Rojano -proveedor de la empresa minera Agua Rica- y violencia contra las oficinas de la empresa minera, la prensa local y el edificio de la Municipalidad.
La situación se desbordó anoche cuando una gran cantidad de personas se movilizó hasta la plaza para repudiar la represión que por la tarde habían sufrido grupos antimineros y pobladores que se habían solidarizado con el reclamo en contra del inicio de la explotación del yacimiento Agua Rica. Ante el cariz que iba tomando la protesta, la policía intervino para dispersar a la multitud, pero la reacción fue peor y generó un caos. Ante la ausencia del intendente José Perea, la fiscal Marta Nieva y el juez de Control de Garantías, Rodolfo Cecenarro, fue el cura párroco quien se dirigió hasta la delegación de la Policía para pedirles que actúen en favor de la paz social. Pero nada lograba calmar el enfrentamiento entre la Policía y los manifestantes que ya le reclamaba al Gobierno la intervención de la Perla del Oeste.
El inicio
Todo comenzó a primera hora de la tarde, cuando maquinaria de la familia Rojano pretendió llegar al yacimiento de Agua Rica. El viernes pasado la fiscal Nieva había ordenado a los "Vecinos por la Vida" que liberaran la ruta y permitieran el paso hacia la empresa minera. Como estrategia para resistir, el grupo ambientalista decidió levantar un campamento a la vera del camino, en una propiedad privada de un vecino que los apoya, y esperar que algún vehículo o trabajador pretendiera llegar al yacimiento. La fiscal había ordenado que una guardia policial permaneciera en el lugar y había advertido que tenía una orden de allanamiento emitida por el juez de Control de Garantías Rodolfo Cecenarro, que no dudaría en ejecutar en caso de incumplimiento.
A las 17, Rojano intentó pasar el corte y llegar al yacimiento. Fue entonces cuando un camión se le atravesó en el camino. En ese momento reaccionó la Policía que ya estaba preparada para el ataque y detuvo a más de 30 personas sin distinguir entre mujeres y niños que acompañaban al grupo.
El ex concejal Roberto Cecenarro acusó la violenta represión que ocurrió en el corte.
"No tuvieron ningún tipo de compasión. Esto tiene que servir para la reflexión del juez Rodolfo Cecenarro. Yo leí que ordenaba reprimir sin restricciones. Es muy grave, han tirado gas pimienta y tiros. Tuvimos que detener a un policía que le disparaba a un chico de 14 años", describió.
Ante las noticias de represión, numerosos andalgalenses comenzaron a movilizarse hasta la plaza. Pero la situación de tensión se agravó cuando la maquinaria que esperaba en la plaza central pretendió dirigirse hacia el yacimiento en medio del caos que ya comenzaba a reinar.
AGRESIONES
Periodistas de medios locales y corresponsales de esta ciudad que ayer cubrían los incidentes, denunciaron la agresión de ambientalistas mientras reinaba el caos y ocurrían los incidentes. Los periodistas y técnicos de los dos canales de cable local fueron insultados por asambleístas. Además, a los corresponsales de El Ancasti, les quitaron la máquina fotográfica con las imágenes que habían registrado de los incidentes.

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