La reparación histórica esquivó al Guadalupe

La reparación histórica esquivó al Guadalupe
Lejos de constituirse en una mera integración de palabras para encabezar el texto periodístico, la idea del título pone rigurosamente al descubierto el estado de desolación, desidia y abandono con que las autoridades municipales y provinciales sumieron a este barrio.
La vieja hipótesis de que esta parte de la ciudad será derrumbada para dar vida a un proyecto aun ignorado se corporiza a pasos agigantados al recorrer los pasillos y las torres del lugar.

Una vecina del barrio que comienza a codearse con el casco céntrico de la capital provincial resumió su lugar de residencia. "Con asombro y mucha pena leí que el Guadalupe no está incluido en el plan "Más Municipios". Pensar que las autoridades vinieron en época de elecciones a prometernos cosas. Señor intendente, acuérdese de nosotros. Aprovecho también para pedirle al director de Saneamiento que, por favor, se dé una vueltita por el barrio. Cerca del contenedor ubicado sobre la calle Corrientes, donde está la playa de estacionamiento, hay un basural que es impresionante. Además, las calles no se barren, se acumula agua podrida y hay escombros por todos lados. De más está decir que cada vez que llueve es un asco todo".

Se necesita un programa integral de actividades para recuperar el sector y ponerlo a la altura de otras zonas de la ciudad, lo que, por cierto, no garantiza el fin de las penurias de sus pobladores.

El Guadalupe puede considerarse un barrio completo; tiene escuelas, colegios, centros comercial, estadios, mercado, está rodeado de calles y avenidas pavimentadas. Sin embargo sus casi diez mil pobladores están completamente sumidos en el abandono.

Su desencajada y corroída estructura basada en departamentos en torres de hasta dos pisos no fueron alcanzados por la "reparación histórica" que en los últimos años abarrotó de pavimento a una importante parte de la provincia, tras una decisión del fallecido presidente Néstor Kirchner.

Mientras desde la Comuna capitalina se informa frecuentemente de sus actividades en los distintos barrios, el Guadalupe luce por su ausencia.

Los obreros municipales no alcanzan a llegar para trabajar en sus espacios verdes, sus plazas internas y pasillos que resplandecen por el abandono.

Permanentemente los vecinos reclaman la reparación y reconexión de los sistemas cloacales y destaponamiento de desagües, mientras las consecuencias de esta situación alcanzan su pico de crisis durante las lluvias.

Los edificios presentan un marcado deterioro que en algunos casos es estructural poniendo en riesgo a sus propios habitantes. Esto es tan así que la ausencia de pintura y aseo hace tiempo dejaron de constituirse en reclamos de importancia. Ahora, se suplica a las autoridades encargarse de reparar las escaleras, columnas, iluminación y los accesos a las torres.

El desinterés oficial por concretar un responsable programa de limpieza y retiro de residuos es permanente. Gran parte del lugar luce con bolsas de residuos y perros de todos los colores y edades abalanzándose sobre los contenedores para ganarse el almuerzo o cena del día.

Este escenario sirvió en las últimas horas como la base que sustenta la vieja hipótesis de un proyecto tendiente a derrumbar todo el lugar para darle forma a un proyecto que contempla nuevas construcciones, con departamentos destinados a familias de importantes ingresos ¿Y el destino de sus actuales moradores?

PLAN DE RESCATE

El concejal Fabián Olivera volvió a advertir sobre una decisión política para "olvidar" al Guadalupe y reiteró que en la popular barriada para los vecinos "sólo existe abandono, desidia y olvido".

El legislador utilizó duros calificativos a la hora de responsabilizar a las autoridades de la calidad de los servicios públicos que existen en el lugar y de las condiciones edilicias en que viven sus moradores. "Desde hace muchos años vengo denunciando las condiciones de abandono. Me reuní con decenas de familias con las que recorrimos cerca de una treintena de torres y como balance me quedó mucha tristeza y frustración; poco, pero más bien nada se hizo, la informalidad y precariedad de la mayoría de los servicios básicos que debe garantizar el Estado constituyen el panorama de siempre, la falta de limpieza y el peligro que representa para los vecinos el estado de numerosos edificios es otro hecho sobre el cual reclamé y reclamo siempre".

Olivera también advirtió sobre la presencia de hechos delictivos y dijo que el número de casos como el incremento del uso de armas de fuego y blancas "prácticamente convirtió al Guadalupe en una zona liberada".

Finalmente pidió la ejecución de un proyecto de su autoría que impulsa el rescate del barrio Guadalupe que esencialmente reclama la recuperación y reconstrucción de los sistemas de desagües pluviales y cloacales; pintura de fachadas exteriores con la correspondiente colocación de señales indicativas nuevas de números de torre, sector y departamento; reacondicionamiento de los sistemas de iluminación internos y externos; arreglo de la plaza, con pintura, colocación de nuevos juegos, parquización e iluminación; diagramación adecuada y efectiva del sistema de recolección diario de residuos; limpieza y mantenimiento de los distintos sectores; colocación de señalizaciones informativas, de servicios, advertencias preventivas, como por ejemplo de escuela, centro de salud, centro comercial etcétera; colocación de reductores de velocidad y demarcación de senda peatonal frente a la escuela 398 y en la Av. Antártida Argentina frente al Centro Polivalente de Arte y la Escuela de Comercio José G. Artigas; parquización integral y armónica de los espacios verdes; reconstrucción de veredas y pasillos internos y; reparación de garitas de parada de colectivos.

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