El niño correntino sigue evolucionando y luego de que el órgano que le implantaron cobrara fuerza, continúa en el período de adaptación. Sigue con asistencia respiratoria, pero lentamente los médicos iniciaron el proceso para despertarlo, a 10 días de la compleja intervención.
Aunque se descartó la necesidad de un nuevo trasplante, el estado del pequeño correntino sigue siendo delicado. A 10 días del complejo trasplante, el niño de dos años continúa con asistencia respiratoria, pero prevén empezar a despertarlo si continúa evolucionando.
Después del mediodía de ayer, los médicos que tratan a Renzo consideraron que no será necesario un re trasplante, por lo que decidieron retirarlo de la lista de espera del Incucai. El corazón que le implantaron el domingo 2 de junio sigue respondiendo como esperaban desde hace más de 48 horas.
“Renzo sigue sedado, pero ya le sacaron los paralizantes. Se le escucha latir el corazón”, contó ayer la mamá del pequeño de dos años, Belén Ramos.
Aunque el panorama es alentador y tanto los médicos como la familia son optimistas, advierten que el estado de Renzo sigue siendo delicado. “Está entubado y va a continuar así durante las próximas horas, pero todo está saliendo como se esperaba”, resaltó la joven.
En cuanto a los riesgos que enfrenta el niño, su mamá indicó ayer que tiene un cuadro de hipertensión pulmonar. “También lo están dializando, porque estuvo reteniendo líquidos y los riñones no están trabajando del todo bien”, señaló Belén y agregó que se trata de un cuadro normal después de un trasplante.
Los médicos ahora controlan que en el organismo no se desarrolle ninguna infección. Cabe recordar que luego del trasplante y las complicaciones que surgieron el sábado, la cavidad torácica del niño estuvo abierta durante más de una semana.
“Ahora hay que ir paso a paso para ver cómo sigue respondiendo. Una cosa es el corazón latiendo con el cuerpo paralizado, ahora hay que ver cómo reacciona con sus movimientos y más adelante habrá que ver cómo reacciona a la respiración por medios propios. Son distintas instancias de adaptación del órgano al cuerpo que habrá que ir superando”, detalló Belén.
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