Leonardo Riera como director general y Mario Bencivenga, como director administrativo del Hospital Zonal de esta ciudad, presentaron ayer su dimisión en forma indeclinable ante el Ministerio de Salud provincial, debido a la escalada de conflictos gremiales y a la falta de insumos.
Riera había asumido en octubre de 2012 como reemplazante de Gerardo Romani, quien dejó ese puesto aduciendo “afectos familiares”, en tanto que Bencivenga ocupó desde febrero de este año el cargo de Patricia Zari, suspendida por el Ministerio de Salud luego de formular en forma pública serias críticas por la falta de insumos en ese nosocomio, que es de nivel 8.
Hasta avanzada la tarde de ayer la cartera de Salud no se habían expedido oficialmente sobre esta nueva crisis hospitalaria, en tanto voceros del plantel de profesionales médicos atribuyeron el desenlace al apresuramiento político por designar en los puestos de alta jerarquía a profesionales que no tenían experiencia en la conducción hospitalaria, sobre todo tratándose de un nosocomio de alta complejidad.
HUELGA DE
COOPERATIVISTAS
A todo esto, unos 120 trabajadores de cooperativas que prestan servicios al Hospital Zonal llevan adelante un paro desde hace cinco días en reclamo de “un sueldo digno”.
Se trata de las cooperativas Alfa Sit, 30 de Mayo y 4 de Junio, que ya protagonizaron una huelga hace poco más de un mes y que habían retornado a sus puestos de trabajo cuando el ministro de Salud, Daniel Jorge Peralta, se comprometió a dar una solución, aunque los plazos ya se cumplieron y aún no obtuvieron respuestas.
Al respecto Liliana Atencio -una de las voceros de Alfa Sit- hizo saber a Diario Patagónico que “debido al paro que estamos llevando adelante, trajeron gente de afuera para que trabaje en lo que es la limpieza y también se llevó la ropa de cama al lavadero del Hospital Meprisa”.
“Nosotros no queremos que nos quiten nuestro trabajo, pero lo que estamos haciendo es un reclamo justo. No cobramos vacaciones y nos descuentan el día si faltamos por estar enfermos”, señaló.
Por ello, lo que solicitan es el aumento de valor hora. “Nosotros cobramos 3 mil pesos y para los compañeros que deben pagar alquiler y mantener a su familia realmente no alcanza”, criticó.
Por su parte Bruno Aybar, vocero de la cooperativa 30 de Mayo, indicó que “los jefes de maestranza son los que están trayendo gente de afuera a trabajar que no están capacitados y que no cumplen con las normas de higiene necesarias para limpiar los sectores que deben tener una estricta esterilización”.
A modo de ejemplo, citó que “ingresan al hospital con la ropa de trabajo y luego a las áreas esterilizadas, trayendo consigo bacterias del exterior”.
Más adelante dijo que “nos acusan de haber agredido a esas personas, algo que no es cierto ya que nosotros en ningún momento cruzamos palabras con ellos. También dicen que ensuciamos y nos adueñamos de elementos del nosocomio, algo que realmente no hicimos”.
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