Miguel Relvas, el más polémico de los ministros del gabinete portugués, titular de Asuntos Parlamentarios y protagonista de prácticamente todos los escándalos ocurridos en los últimos veinte meses, presentó su renuncia al jefe del Ejecutivo, el conservador Pedro Passos Coelho.
El renunciante protagonizó las más sonadas polémicas del actual Ejecutivo portugués. Primero por las circunstancias anómalas en las que obtuvo su título de licenciado en política y relaciones internacionales, y luego por sus enfrentamientos con periodistas –que lo acusaron de presiones y amenazas– y sus relaciones con un antiguo jefe de los servicios secretos acusado de espiar a personalidades y empresas. Relvas fue, también, una de las autoridades más acosadas por los manifestantes que protestan contra las políticas neoliberales del gobierno, boicotean sus actos e interrumpen los discursos con el himno de la Revolución de los Claveles de 1974.
La renuncia obligará a Passos Coelho a realizar la primera remodelación de alto nivel en el gobierno, en el que hasta ahora sólo ha hecho cambias hasta el nivel de secretarios de Estado. Su dimisión es la segunda contrariedad que sufre esta semana el jefe del Ejecutivo, que ayer superó, en un áspero debate y gracias a su mayoría absoluta, la primera moción de censura del principal partido de la oposición, el socialista, que se opone a las medidas de ajuste impuestas por los organismos internacionales y pide la renegociación del rescate luso. «
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